La empresa harinera Lagomarsino S.A. cerrará sus puertas y dejará sin trabajo a 62 personas. Los trabajadores se manifestaron en las puertas del establecimiento y reclamaron la intervención del Estado en el conflicto. “No lo imaginamos nunca esto”, confesaron los empleados.

Daniel Fernández, secretario general de la Unión Obrera Molinera Argentina informó que “ayer recibimos un telegrama de suspensión por 75 días. Tuvimos una reunión en el Ministerio de Trabajo porque nosotros hicimos una presentación antes, sabiendo de este problema para ver si podíamos llegar a alguna conciliación. La empresa ratificó el telegrama y la oferta que nos habían hecho, de cerrar la planta pagándonos una indemnización del 65% en cuotas, algo que de palabra habíamos rechazado y ahora presentamos la denuncia en el Ministerio para poder parar esto y seguir trabajando. Hemos puesto un montón de nuestro lado para que la empresa siga pero nos han dicho que no”.

Con respecto al arreglo que propuso la firma Lagomarsino, Fernández sostuvo que “la empresa, terminados los 75 días, la empresa la van a cerrar. Este tiempo es para negociar la salida de la gente y presionarla, ya que los trabajadores necesitan plata hoy, porque las boletas de luz y gas siguen viniendo, los medicamentos hay que comprarlos y hay que comer. Esta gente lo que hace es presionar para que algún compañero que tiene la necesidad agarre la oferta del 65%”.

“La empresa aduce que los costos no dan, que el trigo sale caro traerlo a Mar del Plata. No le dan los costos para vender la harina desde acá, cuando una harina que viene de Tandil llega a $20 más barata la bolsa”, afirmaban los trabajadores mientras protestaban y cortaban la avenida Luro.

Consultado de si estaba en sus planes una posible intervención del Estado, el gremialista sostuvo que “sí, porque quedan 62 familias en la calle, hemos visto que ante casos similares como una empresa en San Luis, que el gobierno la expropió y cedió a los trabajadores. El municipio y el gobierno se tendrían que hacer caso de esto para que siga funcionando y no quede la gente en la calle que sería un desastre”.

“Esta empresa debe tener cerca de 100 años aunque ha ido cambiando la firma. Acá lo que se produce es harina y subproductos como sémola, salvado, etc”, confirmó Fernández.

Por último, el dirigente harinero confesó sorprendido: “No lo imaginamos nunca esto, que íbamos a llegar a una situación así, siempre decíamos puede cerrar una fábrica de pantalones o camisas, que sabemos que tienen muchos problemas, pero nunca una harinera, ni la delegada del Ministerio de Trabajo lo podía creer”.