Sacaron un puesto de gendarmería y se desató el caos. Desde hace dos meses la comunidad educativa en la zona de Del Riego y Mario Bravo, viene lamentando una ola de robos. Según explicaron, los delincuentes -en su mayoría, menores de edad – violentan autos y saltan paredones en horario escolar para llevarse alimentos. Los malvivientes “no tienen miedo a nada”, denunciaron.

“Hay dos policías que rodean la manzana que van de institución a otra – E.P. Nº 35, escuela secundaria 47 y el jardín –  pero cuando ellos se van para allá, ellos -los delincuentes- vienen para acá y así se pasan los días. Necesitamos mayor seguridad. Que haya un puesto de policía que pueda monitorear las tres instituciones porque estamos a la vera de Dios”, pidió la directora del Jardín Nº 919 Guillermina Trivelli.

Sobre la respuesta del estado municipal, explicó que desde el Consejo Escolar apenas colocaron una alarma, como si eso solucionara el problema en cuestión. “Tenemos cuatro postes de luz y tres están rotos. Ya esta la tercera vez que hacemos el reclamos pero todavía no han venido a repararlo y esto, es una ´boca de lobos´”, explicó Trivelli.

“Ni las formas que se emplean ni la cantidad de policías es la que nosotros necesitamos. Nos violentaron autos”, contó la directora de la Escuela Secundaria Nº 35 Roxana Moreno, al tiempo que dijo que su auto fue robado por novena vez y que para recuperar sus cosas tuvo que ir a la villa completamente sola, porque la policía le contestó que no podía acompañarla por el sólo echo de “ser mujer”. “Entiendo que si es femenina y no le permiten al ingreso a la villa, debería patrullar gente del sexo masculino”, solicitó Moreno.

“Tengo miedo que los maten”, dijo una de las directores sobre los menores que ingresan a las instituciones para delinquir. “Nosotros sabemos quienes son pero se trata de chicos que no pudieron finalizar la primaria. Es un nene que esta en riesgo total y drogado todo el tiempo”, finalizaron.