El colectivo de mujeres Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) e Isepci, desarrollaron un estudio en el que evaluaron mediante una encuesta, cómo utilizan el espacio público las mujeres de General Pueyrredón, el cual demuestra que la vulneración de derechos y el acoso callejero son problemáticas que afectan a las mujeres a diario. Noelia Barbas, coordinadora del colectivo y presentadora del estudio, destacó la elaboración de propuestas a raíz de los preocupantes resultados.

La presentación del informe, estuvo a cargo de la coordinadora de Mumalá, Noelia Barbas, quien de movida explicó la forma de realización del mismo: “La iniciativa tiene que ver con poder visibilizar las situaciones que vivimos las mujeres, a veces percibidas de manera individual pero que tienen que ver con la realidad de todas las mujeres. Tiene que ver con pensar en cómo transitamos el espacio público de manera desigual a la de los varones. Por eso hicimos esta encuesta, en Mar del Plata consultamos a 300 mujeres de distintas franjas etarias y distintos barrios, en donde evaluábamos distintos indicadores como el uso del transporte público, las luminarias, los motivos por los cuales se sienten inseguras, las situaciones de acoso callejero y con las estrategias que se plantean las mujeres para sentirse más seguras”.

A continuación, Barbas destacó algunos de los resultados de la encuesta: “Uno de los principales datos es que aproximadamente el 80% de las mujeres se sienten inseguras al transitar por la vía pública. El 71% considera que las calles por las que transitan habitualmente están poco iluminadas, lo cual configura uno de los principales motivos por los que las mujeres se sienten inseguras. Aparte del estudio, nos propusimos elaborar algunas propuestas, muchas de las cuales no significarían la concreción de grandes obras, sino pequeñas cuestiones que hacen a que nos sintamos mas seguras como el saneamiento de los descampados, lugares poco transitados y poco iluminados. Son cuestiones que se pueden transformar desde la política pública y desde pensar el urbanismo con perspectiva de género”.

Por último, la coordinadora de Mumalá enfatizó: “Es una vulneración de nuestros derechos para poder hacer pleno ejercicio de nuestra ciudadanía. Otro dato fundamental es que el 84% de las mujeres prefieren ir acompañadas o que las esperen en la parada del colectivo. Esto atenta contra nuestra autonomía y no nos permite poder ejercer nuestra libertad. Las distintas situaciones que hemos sufrido las mujeres a lo largo de nuestra vida, vinculadas al acoso callejero, vinculadas también a cómo recibimos esas noticias respecto a los femicidios que ocurren en la vía pública, eso condiciona fuertemente nuestra subjetividad llevándonos a naturalizar situaciones y estrategias para que las mujeres nos podamos sentir más seguras”.