Trabajadores del pescado y afines realizaron una protesta y corte de calle, frente al palacio municipal, para denunciar la grave crisis del sector: donde dicen, los puestos de trabajo se redujeron tangencialmente, donde los empleados están muy precarizados, donde el nivel de registración es inferior al 20%, y donde la producción está prácticamente parada.

La crisis del sector no es nueva, pero sí se profundizó con el paso del tiempo y la desidia de gestión en gestión. El reembolso de tasas para los puertos del sur terminó de vaciar la producción marplatense, y la tradición esclavizante en la que fileteras y fileteros, empacadores y demás trabajadores del pescado recrudeció, al punto de someterse a jornadas extensas y extenuantes a bajas temperaturas, sin indumentaria adecuada, en horarios insólitos donde no controla el ministerio, y sin ningún tipo de derecho laboral.

“De cinco mil trabajadores del puerto, sólo cerca de mil están registrados. Somos personas. Si trabajamos en negro no es porque queremos sino por que no nos queda otra. En nuestros lugares de trabajo hay gente armada que responde a la patronal. Las mamás tienen que dejar a sus chiquitos solos de madrugada para irse a ganar el mango” afirmó Roberto Villaola, Presidente de la Unión de Trabajadores del Pescado y Afines, y Secretario de la CTA de los Trabajadores.

Con la protesta, lograron ser recibidos por el intendente quien se comprometió a elaborar por decreto, una mesa de trabajo que los incluya. los trabajadores se mostraron agradecidos por ser recibidos por el intendente en persona, y confían en que la mesa sea un punto de partida, que por su complejidad, necesitará de la participación de nación y provincia para para destrabar la problemática.