Se trata de Sergio Gustavo Pérez, de 57 años, que era buscado desde hace dos años luego de que sus familiares reportaran su desaparición. La causa, a cargo del fiscal Fernando Castro, no tuvo avances desde hacía tiempo, hasta que en el verano de 2016 se encontraron restos óseos, que finalmente pertenecían a la persona extraviada.

En octubre de 2015, los familiares del vendedor reportaron su desaparición. Había sido visto por última vez en la estación de servicio de Constitución y la costa, y desde ese momento no se supo nada de él. A pesar de que algunas personas aseguraban haberlo visto en distintos puntos de la ciudad, la investigación no lograba avances.

En el verano del año pasado, un grupo de turistas encontró un elemento extraño en las playas del norte, que tenía la apariencia de hueso humano. Los análisis posteriores confirmaron que se trataba de un fémur y un pequeño trozo de pelvis.

Luego de reunir datos y realizar diversas pruebas, se cotejó su ADN con el de familiares y se comprobó el parentesco en un 99,999999999%, por lo que la causa por averiguación de paradero vigente en la ciudad, quedó automáticamente cerrada.