El concejal Lucas Fiorini presentó un proyecto de Ordenanza que tiene como objetivo dotar a los Centros Comerciales de mayores herramientas para desplegar su impronta y mejorar aquellas políticas públicas que los tenga por destinatarios.

La norma prevé que cada Centro Comercial a Cielo Abierto podrá decidir, en el marco de una asamblea conformada por las unidades comerciales, sobre medidas de seguridad, financiamiento, modificaciones urbanas, desarrollo sustentable, estacionamiento medido, sentido de circulación, condiciones de transitabilidad, luminarias, publicidad, entre otras.

Las propuestas que cada Centro Comercial eleve para aplicarse a su propia zona deberán ser ratificadas por el Concejo Deliberante. Los Centros Comerciales elaborarán también su propio reglamento para regular lo concerniente a su funcionamiento y la toma de decisiones y podrán contar, si lo creen conveniente, con un coordinador elegido en el marco de una asamblea, quien representará al Centro Comercial en aquellas cuestiones que hagan a su estructura, conformación y resoluciones adoptadas.

Lucas Fiorini explicó que se busca “ir incorporando además otra lógica normativa y administrativa municipal, que hace años y con demasiada frecuencia se ha ido desvinculando de la gente. Hay un esquema obsoleto que termina priorizando cuestiones ajenas a las demandas ciudadanas y aumenta las cargas para los distintos actores sociales pero que en definitiva, con una mentalidad extremadamente burocrática, no suma al desarrollo y progreso de la ciudad. Es lo que hombre de a pie ve con claridad pero que pareciera cuesta sea entendido por los distintos gobiernos y funcionarios. Hay que vincular de nuevo al Municipio con la gente, hay que acercarlo, hay que lograr sea más un facilitador, un impulsor y no un obstáculo ni un peso. Queremos pasar a otro estilo, que le de centralidad a las prioridades y necesidades reales de la sociedad civil. Para eso hay que darle posibilidades prácticas de definición a los protagonistas, que son en primer lugar los que están en la calle, trabajando, produciendo, llevando adelante su labor, su profesión, su negocio. Hay que confiar más en la gente, debemos avanzar hacia una mentalidad más democrática”.

El edil aclara que “esta propuesta, obviamente, está abierta a todas las mejoras y observaciones que se le quieran hacer. Es innovadora, recoge la expresión de muchísimos comerciantes con los que hemos ido hablando, y seguramente funcionarios y diferentes representantes comerciales y profesionales harán sus aportes. Pero queremos ser respetuosos ante todo de los destinatarios, en este caso los titulares, trabajadores y público de centros comerciales, que en la práctica y con frecuencia han sido olvidados por ordenanzas y sucesivas administraciones. Que no pase más que decisiones que impactarán de manera central se tomen sin tener en cuenta a sus destinatarios, como sucedió hace unos años con el código de publicidad, que tanto daño hizo y que fue decidido entre cuatro paredes, en el despacho de un intendente que olvidó escuchar a cientos de comercios”.

Con la aprobación de la ordenanza, señala Fiorini, “se busca contribuir al impulso y desarrollo comercial, revalorizando las características distintivas de cada lugar y ayudando con la mejora de la oferta turística de la ciudad. También promueve la asociatividad de los comerciantes del mismo centro, reacondicionando las áreas con mobiliario urbano, modificando luminarias y barreras físicas y fomentando el desarrollo creciente de la actividad”.

El proyecto reconoce 13 centros comerciales: Microcentro, Alem, Güemes, Juan B. Justo, 12 de octubre, Talcahuano, Punta Mogotes, Batán, Sierra de los Padres, Alberti, San Juan, Constitución y Tejedor. “Cada uno de ellos tendrá una herramienta cuya finalidad es impulsar el desarrollo urbano, comercial, cultural y turístico, que se traducirá en crecimiento económico y mejor prestación de servicios”, finalizó el concejal.