La pareja conformada por Pablo Augusto Aquino y Natalia Vaccaro deberá afrontar un juicio oral y público, imputados por autor y partícipe necesario en los delitos de Estafa, en el marco de las construcciones no concretadas del plan Procrear. Se trata de 52 casos puntuales de las que resultaron víctimas un centenar de personas.

La Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal dio lugar al pedido de la Fiscalía de Delitos Económicos, a cargo del fiscal Javier Pizzo. Solo resta aguardar por la fijación de la fecha para el juicio oral.

Aquino, mediante una empresa ficticia llamada “Modularq Empresa Constructora” captaba clientes a través de internet, y teniendo en cuenta su rol como empleado municipal, prometía abaratar los costos mediante la contratación de cooperativas municipales. Su pareja, Natalia, era la vicepresidenta de esta empresa.

Lo cierto es que las familias que fueron beneficiadas con el sueño de la casa propia del Procrear, depositaron su confianza en esta pareja, les entregaron sumas de dinero considerables y la obra de la vivienda nunca llegó a concretarse o, en su defecto, sólo el 30 %. En total, hubo más de 100 víctimas.