Se le dictó también la prisión preventiva. Junto a otro hombre, que aún no fue identificado, habían privado de su libertad a una joven, que logró escapar de ellos. Habían pedido un rescate y la golpearon. “El tema es con tu papá”, le habían dicho.

Tras una investigación a cargo de la Fiscalía Federal N°1 de Mar del Plata, que conduce Laura Mazzaferri, se logró dar con uno de los autores de un secuestro extorsivo, que fue procesado días atrás con prisión preventiva por el juez Santiago Inchausti. La víctima, que fue amenazada y golpeada, había logrado escapar sin que la familia llegue a pagar el rescate que exigían los captores.

El hecho comenzó el pasado 5 de abril, cerca de las 18.30, cuando una joven, a bordo de una camioneta fue sorprendida por dos sujetos que se subieron al vehículo. “El tema es con tu papá”, le habían advertido. Desde un teléfono celular que tenía consigo la víctima, uno de ellos llamó exaltado a su madre para pedirle dinero a cambio de la liberación. Hubo reiteradas comunicaciones en el mismo tenor.

Luego de dar varias vueltas por la zona de Victoriano Montes y Río Negro, pararon el rodado porque se había quedado sin combustible. Mientras uno de ellos se quedó con la joven, el otro fue a comprar nafta: regresó con un bidón a bordo de una moto y le dijeron a la víctima que cargue el tanque y luego los siga. Hubo una advertencia: le dijeron que no estaban solos y ella, al ver un automóvil con las luces encendidas, interpretó que se trataba de parte de la banda de secuestradores.

Comenzaron la marcha entrada la madrugada: ellos iban en la moto, ella en la camioneta, y detrás el auto. La víctima dobló de repente, vio que el auto la seguía y eligió bajarse y salir corriendo. Cuando la alcanzaron se dio cuenta que uno de ellos era policía. “Estuve secuestrada. Ayúdenme”, les dijo en evidente estado de shock. Los policías eran parte de la DDI Antisecuestros, que estaba interviniendo en la causa.

La investigación reunió numerosas pruebas como las tareas de la fuerza interviniente, intervenciones telefónicas y el informe médico que daba cuenta de los golpes recibidos por la víctima. Tiempo después logró ser identificado uno de los autores del secuestro, quien estaba evadido del penal de Viedma y vivía en Mar del Plata con una identidad falsa, que el imputado usó para desviar el seguimiento policial.