Rocío Girat, la joven que conmovió al país al contar la pesadilla que tuvo que vivir por los abusos de su padre, Marcelo -quien fue condenado a 14 años de prisión – habló esta mañana en el comienzo de otro juicio a su padre pero esta vez por amenazas de muerte. Sobre la injustificada detención la semana pasada en la estación Constitución, que generó un “besazo” masivo, dijo que fue una situación “terrible”.

“La verdad fue una nueva violencia de las instituciones, de vuelta, las instituciones siguen golpeando”, remarcó Rocío, visiblemente nerviosa minutos antes de volver a ver a su padre, que incluso fue protegido por las Fuerzas Armadas durante el primer juicio.

Al ser consultada por la polémica que se generó en las redes sociales, donde muchos se cuestionaron si se trató de una detención por darse un beso entre dos mujeres o por fumar un cigarrillo en un lugar prohibido, Rocío aclaró: “Si hubiera sido por un cigarrillo es una contravención y sólo te multan. Esto fue la homofobia”.