El movimiento de la policía que comenzó lentamente a sacar a los medios de comunicación de Tribunales lo anticipaba. Pero nadie podía creerlo. La tres resoluciones anteriores hacían pensar que el pedido de Perelló sería denegado. Pero no. Pasaron las 12 y todos en el hall escuchamos los gritos de Laura: “Mi hija otra vez está desenterrada”. Los ex policías que violaron y mataron a Natalia Melmann ahora podrán caminar entre nosotros, porque la Sala 2 de la Cámara de Apelaciones y Garantías, a cargo de los jueces Javier Mendoza y Esteban Viñas, les otorgó el beneficio de las salidas transitorias.

Entre gritos, llantos y un dolor profundo que sólo entiende la familia que lo padece, pero que fácilmente invadió a todos los que estábamos presentes, Laura, la madre de Natalia Melmann, expresó: “Mi hija otra vez está desenterrada y siendo violada, asesinada, ahorcada, quemada, como lo hicieron”.

Laura respiró para recobrar el aliento y la abrazaron. “Natalia Melmann”, gritó, mientras que familiares y amigos de la joven siguieron con un “presente”. Tres veces. “Disculpame mi amor, no pudimos, acá no hay justicia en este país. Donde dejan a violadores, asesinos y torturados en la calle. Que ni siquiera lo hacen solos, lo hacen en patota. Porque son cagones. Que venga acá abajo uno y trate de violarme a ver qué le pasa. Si están macho o necesita a otros para violar a una criatura de 15 años”, gritó entre lágrimas.

Mi hija jamás conoció el amor. No va a tener nada más que gusanos caminándole por todo el cuerpo y ellos van a seguir disfrutando de la vida. A la abogada habría que meterla presa”, dijo Laura con su último aliento.

Gustavo, el padre de la joven asesinada en Miramar durante el 2001, dijo que “se ha probado que ningún violador y menos un femicida, se puede restablecer a la sociedad. Estos hombres han matado y violado previamente al homicidio de mi hija y van a seguir violando y matando. Le dieron el pasaporte al delito nuevamente, a matar y violar nuevamente“.

Tras el fallo, familiares y amigos persiguieron a la abogada de Oscar Echenique, Ricardo Anselmini y Ricardo Suárez. La persecusión duró al menos 3 cuadras, hasta que Patricia Perelló y su asistente llegaron a la estacionamiento donde tenían su vehículo. Tenían cara de espanto al tiempo que corrían en sus tacos, escoltadas por la policía. Hubo forcejeos pero no pasó a mayores. Los vecinos de la zona quisieron saber más, y cuando se enteraron de quién era “la perseguida”, expresaron su enojo con el fallo.

Los motivos

“Entienden que el informe psicológico no es suficiente y que lo que hay que tener en cuenta son las conductas que tienen los asesinos en un panel. Están en un pabellón de policía, no hay posibilidad de que tengan mala conducta. Uno termino el secundario, los otros lo están llevando adelante, hacen algunos talleres”, contó Constanza Berisso, la abogada de la familia.

“Lo que nosotros pedimos es que se haga un informe exhaustivo por un perito psiquiatra y por un perito psicólogo perteneciente a la asesoría departamental y que determinen por profesionales idóneos, porque ni los jueces ni los abogados podemos intervenir en la psiquis de estos asesinos, si efectivamente tienen que gozar de salidas transitorias”, explicó. El fallo será apelado durante los próximos días.

Mientras tanto, Oscar Echenique, Ricardo Anselmini y Ricardo Suárez, los ex policías y asesinos de Natalia Melmann, podrán gozar de salidas transitorias y así, caminar entre nosotros. Tan libres, tan tranquilos, tan felices. Con la impunidad de la fuerza. Si se topa con alguno de ellos por la calle, hágale un favor a esta redacción y se cruza de vereda, porque son peligrosos y bestiales, por donde se los mire.