Los trabajadores de PepsiCo realizan medidas de lucha ante el agravamiento del conflicto con los empleadores, que tras cerrar la planta en Florida, pretende sostener los niveles de producción que realizaban dos plantas, sólo con la planta de Mar del Plata. Denuncian incumplimientos respecto al convenio y falta de personal.

Lorena, delegada gremial, cuenta: “El conflicto comenzó hace mucho tiempo atrás. los chicos pedían más gente, porque trajeron toda la problemática de Buenos Aires para acá. Teníamos diez líneas ahora tenemos 14, 15 con papas flex que viene muy automatizada también, cuando decían que no iban a poner maquinaria de este tipo”.

 

El conflicto no es nuevo, pero tiene poca visibilidad. La tendencia está marcada por la coyuntura nacional. Empresas menos reguladas, flexibilización laboral apoyada en la ola de despidos. “Tuvimos reuniones con el ministerio donde solicitamos que anexen más gente a los sectores porque es mucho más el flujo de trabajo, el volumen de trabajo, la cantidad de productividad y no podíamos sacar nada en claro” cuenta Lorena.

 

Organizados, los trabajadores desplegaron estrategias de lucha para proteger sus puestos de trabajo y sus salarios: “Paramos la producción hace unas dos semanas atrás, pidiendo que anexarán por lo menos a la cuarta person que ya teníamos comprometida. Trajeron a la cuarta persona como ‘back up’, nunca como personal fijo, y había días en que la ponían y días en que no, y el flujo de tarimas en un turno son quinientos pallets, que es producto terminado” apunta la delegada.

El gran impacto se dio tras el cierre de la planta porteña de la empresa: “Florida nos influyó a todos” marca Lorena. “Tienen el preventivo este de crisis que no lo levantan. No entra más gente, no quieren tomar más gente. las líneas están con media dotación. Quieren que trabajes y seas polifuncional cuando la ley no se reformó, están fuera de la ley, fuera de nuestro convenio colectivo. Nuestro convenio colectivo es muy claro a la hora de las descripciones de puestos. Lamentablemente boyás para todos lados. La gente está con categorías, no puede quedarse en su línea, tiene que ir a otros lugares y ni siquiera es algo parecido a lo que está acostumbrado, a lo que está capacitado” agrega.

 

La unidad de los trabajadores, los fortalece para resistir a los embates de la patronal. Tienen conciencia de sus derechos, y de las herramientas a su disposición para defenderlos: “Juegan con la gente. juegan con el ‘te vamos a tener que suspender’. Hay muchas amenazas, amenazaron hoy a nuestros compañeros delegados de que les van a pedir el desafuero si bloqueaban las máquinas y saben que el pedido es justo. Tuvimos que ir al Ministerio de Trabajo de la Nación, ahí llamaron por teléfono y bueno, ahí se sentaron a hablar, pero nada está canalizado, nada está terminado. No pagaron diferencias horarias, no pagaron categorías, no dan categorías, el flujo de trabajo creció y las categorías también pero no se pagan, ni siquiera se están otorgando” marca Lorena.