Sin sorpresas, el oficialismo junto con el Frente Renovador y Santiago Bonifatti, que confirmando los rumores está votando al igual que los integrantes de Cambiemos (Agrupación Atlántica – PRO, UCR y Crear), aprobaron el aumento del boleto de colectivo. De igual modo votaron para aprobar el polémico proyecto de fotomultas.

 

En una sesión apurada, marcada por una reunión conjunta de comisiones de legislación y transportes realizada el día anterior para cumplimentar con la legalidad, y llegar a la última sesión del año con los proyectos listos para aprobar, el oficialismo conformado por el PRO, Agrupación Atlántica, la UCR, y el espacio nuevo CREAR (compuesto por la escisión del Frente Renovador), lograron sumar en la votación al Frente renovador (tal como sucede en las cámaras a nivel nacional), y confirmó rumores cuando santiago Bonifatti se comportó igual que los ediles del gobierno.

 

El servicio de transporte público de pasajeros de la reunión es pésimo, y gravemente irregular. Si bien la ordenanza obliga a publicar las frecuencias, no se cumplen ni las frecuencias ni su publicación. Las unidades no tienen la actualidad que obliga la norma. Los recorridos son permanentemente alterados arbitrariamente por excusas más o menos atendibles, que comprende desde el mal estado de las calles, a eventos, sin que en ningún caso se recurra a alguna vía oficial para comunicarle a los vecinos el recorrido alternativo.

 

Además, no hay ninguna unidad con piso bajo que es la que garantiza la accesibilidad universal. Hay muy pocas unidades con elevador para sillas de ruedas, pero no se comunica su frecuencia, y es una lotería poder encontrarlas. Los micros están sucios. Hay denuncias de maltrato por parte de los choferes. La justicia investiga estafas millonarias perpetradas por el encubierto concentrado monopólico en manos de Juan Inza, que involucró a los denominados “choferes fantasmas”. Si bien se amplió la cantidad de centros de carga, aún no hay una red acorde a las necesidades para facilitar el uso de la SUBE.

 

Proyectos que facilitaban el uso del sistema, como el boleto combinado, la app “cuando pasa”, o el control por gps de las frecuencias, nunca se implementaron. Nunca se esclareció el episodio de violencia donde una patota disfrazada de choferes de colectivo, llegó de la mano de los dirigentes de la UTA en la sesión de aumento de boleto anterior, y oficiaron como “fuerza de choque” de los empresarios, agrediendo a manifestantes que reclamaban por calidad en el servicio y contra el tarifazo, y golpearon incluso a un periodista de este medio.

 

Sin la presencia del Frente Para la Victoria, quien se negó a participar de este circo de tarifazos preacordado, y se fue a participar de la Marcha de la Resistencia convocada por las Madres de Plaza de Mayo, y con la oposición de los Ediles del Bloque Acción Marplatense leales a Gustavo Pulti (todos menos Bonifatti), el Concejo Deliberante aprobó un aumento del 23,58% del boleto de colectivo, llevando el valor del pasaje a $9,85.