Cristina Graciela Fuentes fue asesinada por su expareja, Juan Agustín Torancio, a puñaladas, delante de su hijita menor, de cuatro años de edad. El femicidio sucedió en el living de la casa de la víctima, esta mañana.

Los vecinos de la casa de Cristina, ubicada en la calle 103 y 124 de Batan, conocían la historia. “Pueblo chico infierno grande” dice el refrán, y aplica para El Colmenar, donde los habitantes conocen bastante de las pesadillas de quiénes viven cerca, que no son muchos.

Enfrente de la casa de la víctima, vive su prima, amiga y confidente. Ella fue alertada por uno de los chicos de que “el ex la estaba fajando”, y le pidió que fuera a buscar a la nena. Ella llegó a la casa y pensó que su amiga estaba siendo golpeada, hasta que descubrió que el agresor estaba cubierto en sangre, y en su mano había algo “como un cuchillo”. Él siguió apuñalándola aún con la llegada de la vecina. La vecina llamó a la policía, que llegó al lugar, constató la escena y detuvo al femicida.

“No lo podía creer. Estaba bañado en sangre y seguía cortándola. Le daba en el cuello. Ella me miró y me dijo: cuídame a mi hijita, por favor cuídame a mi hijita” señaló entre lágrimas la testigo.

Ante el llamado, la policía llegó al lugar junto con médicos del Centro de Salud más cercano, quiénes al constatar el deceso descartaron el traslado al hospital. Las heridas corto punzantes eran demasiado graves y le ocasionaron la muerte en pocos segundos.

La escena del crimen fue relevada por personal de la comisaría 8va de Batán, y luego se apersonó la Dra. Andrea Gómez, titular de la fiscalía 04, donde continuará la investigación penal.