En el marco de una brutal represión a los manifestantes que se agolpaban fuera del Congreso Nacional y de un escándalo dentro del recinto, el presidente de la cámara baja, Emilio Monzó, decidió levantar la sesión especial en donde se iba a tratar la polémica reforma que perjudica a jubilados, asignatarios de la AUH y de pensiones no contributivas.

Un multitudinaria manifestación de organizaciones sindicales, sociales, políticas, estudiantiles y ciudadanos autoconvocados intentaban acercarse al Parlamento para expresar su repudio al tratamiento de la reforma previsional mientras eran reprimidos ferozmente por las fuerzas de seguridad, entre ellas la Gendarmería, Prefectura y Policía Federal.

Diputados de la oposición denunciaron que el oficialismo “mintió el quórum”, y que sentaron a diputados truchos en las bancas para llegar al número de 130 legisladores necesarios para tratar el proyecto. “No tenían el quórum, sino hubieran comenzado la sesión a como dé lugar”, manifestó el diputado Felipe Solá.

Mientras tanto, y pese a que se había levantado la sesión, las fuerzas de seguridad que mantenían vallado el Congreso, continuaron reprimiendo a los manifestantes prácticamente sin ningún motivo. Diputados, trabajadores de prensa y cientos de personas fueron víctimas del accionar de las fuerzas represivas del Estado. Pablo Piovano, fotógrafo de Página 12 recibió 10 impactos de bala de goma. “Me vio con la cámara en la mano y me disparó”, contó el reportero.

Noticia en desarrollo.

Foto, Página 12.