La Cámara de Apelaciones y Garantías confirmó ayer el otorgamiento de la prisión domiciliaria al responsable de la muerte de Lucía Bernaola, Federico Sasso (20). La medida había sido otorgada en primera instancia por el Juzgado de Garantías N°3, en Octubre el corriente, y apelada por la familia de la víctima. El pedido del arresto domiciliario había sido presentado por el abogado penalista del joven, Facundo Capparelli.

Durante la madrugada del domingo 4 de junio, Lucía Bernaola murió y otros 8 jóvenes resultaron heridos luego de ser atropellados por Sasso en Alberti y la Costa. Sasso conducía superando los límites de velocidad permitidos, e intoxicado con alcohol. Los jóvenes caminaban por la vereda del paseo costero, cuando el Clio conducido por Sasso subió a la acera a toda velocidad y los embistió.

Las condiciones que fijó la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones ratificando el fallo de la jueza Rosa Frende en primera instancia, determinan que Sasso podrá cumplir arresto domiciliario con pulsera electrónica, con el control de monitoreo dependiente del Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires, con la madre, Viviana Esther Navarro como garante. Además, se estableció la prohibición de beber alcohol, o de tomar contacto física o virtualmente (por redes sociales, o vía telefónica) con las personas que estuvieron con él la noche del homicidio.

La madre de Lucía Bernaola, Verónica Borelli, expresó su enojo y angustia con la resolución, y recordó que ella misma presentó elementos probatorios a la justicia, denunciando que Sasso tenía privilegios o “permisos especiales” durante su detención en Balcarce. El fiscal Pablo Cistoldi (muy cuestionado por el manejo de otros homicidios al volante) pidió la elevación a juicio del caso hace cuatro meses.

Además, Borelli dijo que “acá alguien mata y se va a su casa”, y criticó el sesgo clasista de la justicia, afirmando que “el que tiene plata, o contactos, tiene privilegios, como pasa con Sasso”. La madre de la víctima también dijo que “hay un hijo de un juez que estaba con Sasso ese día. Queremos que aparezca, que declare. Si tiene una buena familia y valores, que declare. Que no tenga miedo y que declare como hicieron los otros chicos que aportaron su testimonio para dejar en claro cómo actuó Sasso esa noche”.

Además, repudió los dichos del jefe comunal: “El intendente me tiene que pedir disculpas a mí y a todas las familias que marchamos por justicia. Es una vergüenza que haga ese stand up diciendo que le joden las marchitas y nunca nos recibió para ayudarnos a encontrar soluciones”.