Este lunes entrará al quirófano Ariel Serrano, una de las personas que el jueves se manifestó contra la reforma jubilatoria, y que vio cómo una granada de los efectivos de Gendarmería caía sobre su cabeza. La historia de cómo la represión antidemocrática puede partirte un hueso.

Se trata de un dirigente social del movimiento MTR que fue a participar de la manifestación del jueves en el Congreso, contra el ajuste hacia los jubilados: “No fui a tirar piedras, ninguna cámara me va a encontrar haciendo lío. Fui a enfrentar este plan de ajuste que nos come a todos”, contó Ariel.

“Los que tiraban piedras eran infiltrados, pero Patricia Bullrich y el Gobierno mandaron a cazar gente. Lo que los policías también tienen que entender que tienen que esperar 10 años más para jubilarse, y que van a tener que seguir trabajando con este sueldo pobrísimo que tienen”, expresó el dirigente herido.

En medio de los disparos, recibió el impacto de una granada de gas lacrimógeno que le partió un hueso del cráneo. “Hay momentos que estoy bien, y otros que me descompenso y salgo corriendo al hospital. Como el hueso está demasiado separado y hay una leve pérdida de sangre en la cabeza, me tienen que operar el lunes”, adelantó.

En medio de su doloroso relato, recordó a los responsables: “A mí por suerte, me rodea mucha gente con afecto pero quien debería preguntarme cómo estoy, no me llamó”.