Manifestantes señalados como “infiltrados” se enfrentaron a efectivos policiales que respondieron con balas de goma y gases lacrimógenos. La penosa escena comenzó pasadas las 13 y se extiende por más de 3 horas en la plaza exterior del Congreso de la Nación, mientras se vota la ley jubilatoria.

Legisladores debaten en la Cámara de Diputados si se levanta la sesión para tratar el proyecto de Reforma Previsional que extenderia la edad jubilatoria y recortaría los pagos, también para asignaciones.

Desde temprano, miles de manifestantes se acercaron junto a organizaciones sociales, políticas, gremiales y estudiantiles a la plaza del Congreso para movilizarse en contra de la reforma y repudiar la votación a la que el oficialismo dio quórum. Pero la jornada pacífica se vio empañada una vez más.

A diferencia de lo ocurrido el jueves pasado, cuando la represión llegó por parte de la Gendarmería, esta vez un grupo enorme de personas (señaladas por militantes como “infiltrados”), comenzó a arrojar piedras de gran tamaño contra los efectivos de la Policía de la Ciudad y a intentar derribar las vallas para ingresar al Congreso.

Allí, comenzó una batalla casi de película que lleva cerca de tres horas: los cascotes provocaron balas de goma y gases lacrimógenos que no tardaron en aparecer y así se desató un enfrentamiento cargado de violencia y pintado por la tristeza que generó.

Adentro, los diputados nacionales opositores pidieron que se detuviera la sesión y, si bien hubo un cuarto intermedio, contituó el debate que no se suspendió.