Tras semanas de ruidosos reclamos, incluyendo el de esta mañana que fue marco de la polémica audiencia pública por el presupuesto municipal en el recinto de sesiones del concejo deliberante, los guardavidas llegaron a un acuerdo con el ejecutivo.

 

Tras varios “ruidazos” como medida de lucha, y llegando al borde del paro en más de una oportunidad, los guardavidas nucleados en el Sindicato de Guardavidas y la Unión de Guardavidas Argentinos desplegaron una lucha unificada por la regularización de los pagos salariales adeudados, la incorporación a planta de los trabajadores que quedaron sin relación de dependencia por la caída de concesiones de unidades turísticas, y la recomposición salarial para paliar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.

 

El martes, la asamblea se dió en las puertas del palacio municipal, y logró que el propio intendente, Carlos Fernando Arroyo, salga a dar explicaciones. Hoy, tras una nueva concentración que se extendió desde la mañana hasta pasado el mediodía, y la intensa negociación de la dirección sindical con el ejecutivo municipal, lograron llegar a un acuerdo paritario, y se restablece la normalidad en el dispositivo de seguridad en playas.

 

El acuerdo, iguala la pauta salarial al resto de los trabajadores municipales, reconociendo el 11% de aumento retroactivo a octubre, y quedan a la espera de la cláusula gatillo para el último trimestre. El retroactivo, será abonado el 16 de enero. “Seguimos negociando la pauta salarial para el 2018 que se abrirá más entrada la temporada, pero con esto salimos de la situación de conflicto” expresó Luciano Grimaldi, titular de la UGA.