En un fallo unánime, los magistrados Aldo Carnevale, Facundo Gómez Urso y Juan Galarreta (reemplazó a Pablo Viñas) determinaron que Valente fue el autor de varias privaciones ilegítimas de la libertad, abusos sexuales agravados y robos en concurso real, además de ser declarado reincidente y de dictaminar la prohibición absoluta de todo dato que permita identificar a las víctimas de sus ataques.

El violador condenado a pasar medio siglo en la cárcel, fue juzgado por los hechos que ocurrieron entre el 24 de marzo y el 22 de abril de 2014, fecha en la que Valente fue detenido en la esquina de Corrientes y Brown al intentar escapar de dos policías que lo identificaron a partir de la difusión de un identikit elaborado con el testimonio de algunas víctimas.

A raíz de la investigación, el tribunal comprobó que el violador serial sorprendía a sus víctimas cuando estaban por ascender a sus vehículos, las obligaba a ingresar, manejaba hasta algún descampado y, luego de violarlas y sacarles sus pertenencias, huía en los rodados a los que abandonaba cerca de su lugar de morada.