En el mismo día que el Poder Legislativo repudió la domiciliaria, el intendente dijo en conferencia de prensa que “como titular del Poder Ejecutivo”, no podía emitir opiniones ni juicios de valor con respecto a la llegada del represor a la ciudad. Además, indicó que desconoce la causa y que no leyó los expedientes.

Siempre polémico, casi nunca acertado. Carlos Fernando Arroyo volvió a derrapar, desconociendo esta vez las innumerables causas del expolicía Miguel Etchecolatz, que prontamente ostentará el doble cargo de vecino de Mar del Plata y persona no grata en la ciudad.

“Desconozco los pormenores del proceso, no conozco las causas en profundidad ni leí los expedientes”, aseguró ante los micrófonos sobre la domiciliaria en la vivienda del Bosque Peralta Ramos. “No puedo opinar sobre la Justicia porque soy titular del Poder Ejecutivo. Yo me manejo con expedientes no con opiniones”, indicó.

También se refirió a la posibilidad de escraches y marchas en la zona sur de la ciudad para evitar la llegada del genocida: “No soy adivino y no sé qué puede hacer la gente. Yo voy a hacer cumplir la ley”, se desligó.