Se trata de una medida de fuerza ante descuentos en un bono de fin de año que cobraron los últimos ocho años y constituye un derecho adquirido. Este año la empresa quiere que el bono sea remunerativo, haciendo que los trabajadores pierdan el 21% del valor del mismo.

Diego Bruna delegado, e integrante del Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires cuenta: “En el marco de este gobierno la empresa quiere que los bonos sean con carga remunerativa, con un bono de 11456 pesos, con el descuento sólo le quedan en mano al trabajador 9052 pesos”.

Luchando contra la persecución gremial, los trabajadores se mantienen unidos y fuertes con sus medidas de lucha y el paro frenó completamente la producción en la planta de Mar del Plata, ubicada en el Parque Industrial. “Obviamente la empresa contesta que no puede afrontar este pago, que no puede solventarlo, que es mucho dinero, que no pueden hacerlo, y quieren que el sindicato se convierta en cómplice para que vaya al ministerio en Capital Federal, para hacer que les acepten un bono no remunerativo, y ellos con esto estarían evadiendo los impuestos que le corresponde como empresa”.

“Somos 700 trabajadores que estamos boyando, el paro es total y por tiempo indeterminado por que los trabajadores realmente necesitamos esto” agregó Bruna. Tras cerrar la planta en Florida, PepsiCO avanza en la precarización de sus trabajadores pretendiendo sostener los niveles de producción que realizaban dos plantas, sólo con la planta de Mar del Plata. Desde entonces, los trabajadores advierten en incumplimientos respecto al convenio y falta de personal.