El hijo de Jorge Julio López dialogó con La Posta luego de participar de la conovocatoria oficial para la marcha de este sábado. “Es un clima de época, con lo de Etchecolatz los jueces están demostrando su pensamiento político”, manifestó con dolor.

La bronca lo invade desde hace mucho tiempo y cada resolución judicial o gubernamental empeoran su estado: “Esta es una libertad domiciliaria porque lo que menos tiene es prisión”, describió Rubén López sobre la domiciliaria de Miguel Etchecolatz, el genocida marcado como responsable de la desaparición de su padre.

Los beneficios para los represores están a la orden del día, y él lo remarca: “Está al cuidado de la esposa y eso da mucho que pensar. Lo único que hay son agentes afuera pero cuidándolos de que la gente de afuera no lo agreda; a Milagro Sala la vigilan con mil cámaras y con régimenes, y todavía no está ni condenada, es una locura”.

Al igual que muchos otros, Rubén piensa que se vive un clima de época que rememora los peores momentos: “Los jueces hoy están demostrando su pensamiento político con estos fallos, quieren tener el aval del gobierno y también están presionados. Hoy excarcelan a los genocidas y meten tras las rejas a los referentes políticos, y lo cierto es que todo lo bueno que teníamos a nivel internacional se perdieron en estos últimos dos años”.

Esta semana, Estela de Carlotto recordó que el dictador Rafael Videla quedó tras las rejas y que la lucha lo hizo posible, pero para él la desesperanza lo lleva a creer que esta vez no será tan fácil: “Con videla se logró pero había un gobierno que posibilitaba que los juicios se llevaran adelante. En este gobierno no escuché ni una sola queja por esta domiciliaria. Premian al asesino de Santiago Maldonado y sobre este genocida no sale ni una sola protesta. La veo difícil”.