El trabajador que se encontraba en el puesto de playa y que participó de la reanimación de la nena fallecida por la caída de un barranco en el norte de la ciudad, habló con La Posta. “Ya habíamos advertido sobre los peligros de esta playa pero no fuimos escuchados”, se lamentó. Concé su relato.

Ramiro Ferro es guardavidas. Dedica a diario su vida a salvar a las personas que se dejan llevar por las olas y no conocen los peligros del mar. Pero este lunes le tocó dar sus esfuerzos en otra causa que, como a todos los marplatenses, lo dejó con una sensación de tristeza enorme.

“Estábamos entre las 13 y las 14, horario en el cual finalizamos el turno. Recibimos el llamado de auxilio de un par de personas y corrimos al instante. Nos dijeron que se trataba de alguien que había quedado debajo de las piedras desmoronadas”, relató el joven sobre el hecho sucedido ayer en la zona de Camet.

Para ellos no es algo nuevo: “Nosotros siempre hacemos trabajos de prevención acá por ese tema, porque muchas personas se meten abajo de los acantilados. Estamos capacitados, es nuestro laburo, pero esto se nos fue de las manos.

De la mano de esta prevención, llegaron los pedidos pero las autoridades municipales nunca escucharon: “Ya habíamos advertido sobre los peligros de esta playa pero no fuimos escuchados. Habíamos pedido carteles porque la gente sabe leer y se cuida, no hay que gastar mucho. La realidad es que de Constitución hasta Felix U Camet no hay infraestructura de cuidados y nadie nos escucha“.

Pero la falta de control tuvo como desenlace otra tragedia. Y para Ramiro y sus compañeros esa foto no para de dar vueltas en su cabeza. “Nunca paramos de hacerle la reanimación a la nena. La imagen fue tremenda, era una bebé, como si fuera un hijo mío. Estábamos desesperados. Se la llevó la ambulancia esperando que pudiera sobrevivir y no llegó. Fue un golpe terrible”.