En medio del tratamiento de la problemática del predio de residuos, los trabajadores que reciclan en el lugar se acercaron al recinto pero no se les dio uso de la palabra. “Queríamos contar cómo vivimos y trabajamos pero no pudimos”, se lamentaron.

La sesión extraordinaria convocada por los bloques opositores para debatir la problemática de la basura comenzó pasadas las 13 y tuvo muchos condimentos.

Luego de una ardua discusión por las comisiones internas y los decretos de Sáenz Saralegui, llegó el turno del predio. En la barra del recinto se encontraban los recicladores que pidieron la palabra pero no se les fue concedida.

“Queríamos contar cómo vivimos y trabajamos pero no pudimos, no nos dejaron hablar. Algunos concejales pidieron que nos dejaran pero dijeron que en una sesión así no se puede”, se quejaron los recicladores.

Se trata de recuperadores informales que trabajan a diario en el predio bajo condiciones infrahumanas y cuya situación empeora cada vez más. “Nuestra realidad es muy cruda. Nos hicieron muchas promesas pero no cumplieron nada y ahora nos quieren sacar. Nadie quiere vivir y comer de la basura pero ya no tenemos otro remedio”, contaron a la salida del recinto.

Una vez más, las voces de los más débiles y marginados siguen silenciadas.