Fue un éxito por donde se lo mire. Ni el mazazo del final, por el nock out que sufrió César Leonel Leiva uno de los grandes exponentes del Gimnasio Alvarado, opacó una noche para el recuerdo, que demostró que los Festivales de Boxeo en el club llegaron para quedarse.

Porque fue el mismo “Heredero” el que entendió que es deporte, que se gana o se pierde, que su rival acertó una mano letal en el primer round y enseguida se recuperó, felicitó al ganador y recibió una ovación de toda la gente. Fue el único momento donde el “Facundo Moyano” se enmudeció, pero rápidamente vibró con un aplauso cerrado para felicitar por la organización y destacar la excelente velada que brindaron. En las peleas profesionales, además de la caída de Leiva a manos de Lucas Díaz de Claypole, hubo triunfo por puntos del otro representante local, Facundo Rojas, que venció a Brian Ríos de Unidos de Diamante de Lanús.

La felicidad en el rostro del presidente Pablo Mirón, del Turco Roura y de todos los dirigentes de Alvarado durante la noche hablaba por sí sola. Los otros alma máter de la jornada, Roberto y Gabriel Villalobo, disfrutaron a su manera, como más les gusta, desde el rincón, dando indicaciones y alentando a sus pupilos. La emoción en la gente, muchos que vivieron la época dorada del boxeo en el club y que vuelven a ver un gimnasio lleno, con muy buenos espectáculos arriba del ring y el griterío apoyando a uno u otro desde abajo.

Desde muy temprano se empezaron a acercar amantes del boxeo que no se perdían por nada esta velada. Y a las 21, la hora programada, el Gimnasio “Facundo Moyano” ya estaba en un 90% y con mucha gente en el hall de entrada para ingresar. Largaron las exhibiciones y luego las peleas amateur con un lleno total. Los que no pudieron ir, además, tuvieron la oportunidad de vivirlo por la FM 101.9, donde Jorge Coscia relató y Héctor Pelú realizó los comentarios de cada uno de los combates y realizaron entrevistas con los organizadores y figuras presentes, como el caso del excampeón del mundo, Luis “Mosquito” Lazarte y el “Siru” Rubén Acosta.

En los combates amateurs, todo se definió en las tarjetas: Alejo Martinez (Gimnasio Talcahuano) venció a Martín Vega (Caníbal Maldonado); en fallo no unánime, Maicol Morán (Gim J.Maldonado) hizo lo propio sobre Francisco Maiorano (Gim Alvarado); Tomás Álvarez (Gim GMB Racing Club) derrotó a Maximiliano Heredia (Gim Talcahuano); en la primera pelea femenina, una de las promesas del local, Natalia Jiménez superó a Claudia Tissera de Necochea; otra de las chicas de Alvarado, Giuliana Risso también festejó por puntos ante Rocío Sosa (Gim J.Maldonado); Alexis Fama (San Cayetano) le ganó por puntos Enzo Calafate (Gim GMB Racing Club); el último combate amateur fue el duelo de campeones del “Torneo de las Estrellas” y Joel Manriquez del Gimnasio Alvarado venció a Nahuel Aramburu de La Furia Box).

Después sí, llegó el momento de los profesionales y dos peleas que se esperaban de mucha paridad y sin un candidato definido. En el semifondo, Facundo Rojas tuvo una muy buena actuación y en un combate muy reñido, con buena técnica de ambos lados y en el que la diferencia fue exigua, terminó festejando el representante del Club Alvarado en el fallo dividido de los jurados sobre Braian Ríos de Unidos de Diamantes, Lanús.

En el cierre de la jornada, ya pasadas la 1 de la mañana, subieron el representante local, César Leonel Leiva y Lucas Díaz, de Claypole, Buenos Aires. Y el final fue el que se destaca al principio de la crónica, un derechazo letal de Díaz promediando el primer round, la caída del “Heredero” que quiso levantarse pero había sentido el impacto y la decisión certera y ejemplificadora de Roberto y Gabriel Villalobo para no darle lugar a las ganas del boxeador o el deseo de seguir y priorizar su salud, tirar la toalla y darle la victoria al bonaerense que enmudeció al “Facundo Moyano” y luego recibió el merecido reconocimiento.

Y la gente se fue feliz. Y los dirigentes también. La familia de Alvarado se volvió a reunir en un evento fantástico, todos pusieron su granito de arena para el armado del gimnasio, del ring, para un buffet que trabajó a destajo en una calurosa noche, para que el regreso de los festivales al club no pase desapercibido y que sea el puntapié inicial de algo que llegó para quedarse y que seguramente dará lugar a más veladas como la de anoche: inolvidable.