Tras la violación de una joven en una parada de colectivo, el Barrio Las Dalias emprendió un camino de reflexión y aprendizaje colectivo desde una perspectiva feminista, desde donde generan herramientas concretas para desarticular violencias y orientar en el acompañamiento a las víctimas.

 

El hecho violento podría haber desatado mas violencias, o el vacío reclamo de mayor presencia policial, pero no. Estaba claro que la única respuesta efectiva está en cuestionar la propia raíz patriarcal del problema. Así surgió la idea de abrir un espacio de “feminismo comunitario” dentro de la sociedad de Fomento del barrio.

 

Jazmín, referente de la sociedad de fomento e impulsora de la experiencia relata cómo comenzaron: “En el espacio denfeminismo comunitario venimos trabajando un grupo de mujeres que nos encontramos para trabajar desde la problematica concreta de las mujeres en nuestro territorio. Nos interpelamos a nosotras mismas a raíz de una violación de una joven en nuestro barrio y tomamos esto como punto de partida para encontrarnos, escucharnos y fortalecernos”.

 

Para construir el espacio, se se dieron formas organizativas particulares: “Realizamos una mateada mensual feminista durante todo el año pasado y nos encontramos con otros espacios, realizamos una capacitación de prevención comunitaria de abuso sexual con la ong En red, seleccionamos material de formación y politica feminista, debatimos a Rita segato, diversas corrientes feministas y bibliografia que intercambiamos entre nosotras” señala Jazmín.

 

Desde el espacio armaron materiales para que vecinas y vecinos sepan de qué modo acompañar a una víctima de violencia machista, violación o abuso sexual infantil. “Confeccionamos tres protocolos sobre las principales problematicas emergentes que vivimos las mujeres en nuestros territorios, violencia machista, violación y abuso sexual infantil, lo hicimos sabiendo que el Estado esta ausente y que la violencia machista y sexual contra nosotras y nuestros hijes se incrementa dia a dia” agrega la referente y vice presidenta de la sociedad de Fomento Las Dalias.

 

Desde el feminismo comunitario aclaran que el territorio es su lugar de acción y activismo, ahi donde nada llega, donde todo se caracteriza por la ausencia, se proponen  empoderar y pelear.  Ademas, cuentan que los protocolos son difundidos en almacenes, y negocios concurridos de los barrios de la zona, para llegar también a quienes no se han acercado a las reuniones, por los motivos que fueran.