El Indec difundió datos oficiales y anunció la apertura de Rucvm (Registro Unico de Casos de Violencia contra las Mujeres), un registro para que el Estado pueda manejar datos sobre esta problemática. El momento ideal para diseñar nuevas políticas de Estado que nos dejen de oprimir.

Una de las cifras más duras difundidas ayer por Indec dan cuenta de que más de 260.000 mujeres reportaron situaciones de violencia de género entre el 2013 y el 2017. Esto significa que se cuadruplicaron las denuncias.

Los datos que el Rucvm empezó reuniendo en 2013 hoy salen a la luz y se muestran al país, aunque también dan esperanza de que el mismo Gobierno se las pueda apropiar para diagramar políticas de género tan necesarias ante este panorama.

Es la primera base de datos que reúne y sistematiza información de registros de organismos oficiales, desde la policía hasta los hospitales, juzgados, en niveles municipales, provinciales y nacional, pero que no da cantidad de víctimas.

Fueron 260.156 casos los recopilados por el Indec entre el 1º de enero del 2013 y el 31 de diciembre del año pasado, y la mayor parte (71,3 por ciento) corresponde a la búsqueda de asesoramiento, orientación y asistencia por parte de mujeres a partir de los 14 años.

Están las denuncias judiciales (16,9 por ciento) y, en proporciones menores, las presentaciones policiales y consultas realizadas para la atención de la salud de las víctimas, las que suman estos dos últimos rubros, el 5 por ciento de los casos.

El 60,2 por ciento de los casos de violencia corresponden a mujeres de entre 20 y 39 años de edad. Entre 20 y 29 años acumulan el 30,8 y la franja de entre 30 y 39 años el 29,4.

Los casos de mujeres de 14 a 19 años de edad que denunciaron situaciones de violencia son el grupo menos representado en el Rucvm, aunque “hay que tener en cuenta que algunas instituciones sólo reciben denuncias de mujeres de más de 18 años”, aclaró el informe.

La mitad de los casos denunciados (50,4 por ciento) son denuncias de mujeres que tienen un empleo, ya sea formal o informal, lo que expresa de alguna manera “su grado de vulnerabilidad y sus posibilidades económicas para salir de ese contexto de violencia”, detalla el informe.

En el 82,7 por ciento de los casos, el vínculo de la víctima con el agresor es el de pareja (45,8) y ex pareja (36,9). Estos porcentajes se dan en todos los grupos de edad.

En tanto, hay otros vínculos familiares presentes en determinadas edades, como por ejemplo el de padre y madre entre las adolescentes de 14 a 19 años (17,3 por ciento) y los de hijo e hija, entre las mujeres de 50 años y más.

En tanto, en el 76,8 por ciento de los casos la víctima convive con el agresor cuando se trata de una pareja, en un 69,1 cuando es el padre, en el 67,3 en el caso de la madre y en el 66,3 cuando son los hijos.