El próximo lunes 12 de marzo comenzará el juicio por el travesticidio de Diana Sacayán. La asesinaron brutalmente a puñaladas en su casa el 11 de Octubre del 2015, mientras en nuestra ciudad se desarrollaba el 30° Encuentro Nacional de Mujeres. Es un juicio sin precedentes, no sólo por la impunidad que suele instalarse tras el asesinato de una travesti, sino también porque se buscará conseguir una sentencia ejemplar que reconozca este hecho como un travesticidio y un crimen de odio.

 

Diana Sacayán es una referencia ineludible para pensar los derechos adqueridos por las personas  trans, impulsora de la Ley de Identidad de Género y de la Ley de Cupo Laboral Travesti- Trans conocida con su nombre. Antes de eso, visibilizó a las travestis migrantes, a las del interior del país y a las conurbanas. Creó los primeros “consultorios amigables” para lograr el acceso a la salud, y denunció la violencia de la prostitución que no es trabajo, pero sí destino para la supervivencia del 95% de las travas. Ella integró el frente “despato trans”,  para lograr que las identidades trans dejen de estar patologizadas en el DSM (Diagnóstico Psiquiatrico Médico) de la Organización Mundial de la Salud y estuvo siempre para señalar los travesticidios como tales, como crímenes de odio en los que se mata a una travesti, por el sólo hecho de ser travesti.

 

Say Sacayán, hermano y activista explica la importancia de este juicio: “Éste es el momento que estamos esperando desde hace dos años y cinco meses, y que fuimos construyendo, paso a paso, día a día. Fue duro pero nos comprometimos continuar con tu legado, y convertir tu muerte en un hecho político como lo fue toda tu vida. Hacemos este llamado a todxs quienes entendemos la lucha como una construcción colectiva. A que seamos parte de la histórica una vez más… Diana era una defensora de los derechos humanos, militante, travesti y feminista.  Allí vamos a estar todxs quienes te queremos. Pero también debemos estar quienes no queremos mas travas ni muertas, ni presas, quienes no queremos mas ni odio, ni desidia, ni abandono”.

 

Agustina Ponce, referente de la Asociación Mundo Igualitario e integrante de la cátedra Lohana Berkins  hace hincapié en el aspecto simbólico de este juicio: “Significa el reconocimiento de los crímenes de odio. De la particularidad y la saña con la que se mata a una travesti por el sólo hecho de ser travesti. Creo que lo tipifiquen como “travesticidio” sirve para dejar en claro una lectura del código penal, y que en el marco del derecho también se reconozca a las identidades trans”.

 

 

Desde las 8.00 de la mañana del lunes, hasta que termine el juicio, habrá actividades en su memoria, y con la exigencia de justicia. Agustina Ponce agrega:  “Lograr que se reconozca que fue un travesticidio, que constituyó un crimen de odio es avanzar un paso más hacia una sociedad que verdaderamente pueda reconocer y darle valor a nuestras vidas. Que el estado con sus figuras jurídicas,  pero también la sociedad, puedan reconocernos como personas con derechos, como trabajadoras, y que nuestras vidas valen”.