El ex ministro de educación de la provincia Mario Oporto estuvo en Mar del Plata participando de una charla sobre educación, junto a la diputada nacional Fernanda Raverta y la vicepresidenta del PJ local, Nora Cecilia Estrada.

 

 

En su alocución, Oporto describió la integralidad del modelo neoliberal, al que afirma, hay que contraponerle otro sistema holístico: “El neoliberalismo no es un modelo económico: es un sistema civilizatorio, por lo tanto, hay que ponerle otro sistema civilizatorio, no solamente otro modelo económico. Es un modelo cultural, de identidades, es un modelo educativo. Si no, corremos el riesgo de terminar siendo matices de un mismo modelo… un bipartidismo de derecha”.

 

 

Respecto a la caracterización del modelo de gobierno de Cambiemos, Oporto señaló: “El derechismo es la enfermedad de la vejez del liberalismo, por lo tanto, siempre son conservadores. Estamos ante un gobierno conservador, de derecha, neoliberal (de las dos maneras de ser conservador: la clásica, que cree en el futuro sólo hasta el pasado -todo tiempo pasado fue mejor-, una escuela que no se hizo cargo de las interrupciones democráticas pero con otros méritos; otra, más nueva, la de Cambiemos, en la que en el futuro sólo hay futuro: no hay identidad cultural, no hay historia, no hay tradiciones, ni corrientes de ideas que han enriquecido al país, sino ése desprecio que tienen por la historia como identidad cultural”.

 

 

Al describir al neoliberalismo como modelo civilizatorio, el ex ministro describe como la política educativa cumple un rol fundamental para asentar esos principios: “Llegan a las escuelas estás dos versiones: qué bárbaro era antes (mucho antes, no inmediatamente antes…) y “hay que aggiornar el lenguaje” con un lenguaje más empresarial y sin historia, preparando a los jóvenes para las necesidades sé empresariado. Si un joven no lee poesía en la escuela quizás nunca la lea, y si no aprende democracia en la escuela es probable que no la aprenda”.

 

 

Oporto, en medio de las tensiones sobre la unidad del peronismo instó a gobernar “justicialistamente”, llamando a la utilización de la doctrina justicialista como plataforma política que posibilite la unidad del peronismo y  el regreso a un modelo de Estado como garante de derechos: “Hay que readueñarse de la República  y hay que adueñarse de la democracia e interpelar al Gobierno para ver cuán republicanos son los republicanos, cuánta democracia se bancan los demócratas y cuánta libertad se bancan los liberales” concluyó.