La Defensoría del Pueblo volvió a denunciar la falta de respuesta a los reclamos por parte del distrito descentralizado Vieja Usina. Desde el año 2016 que no hay soluciones para los problemas de los vecinos de la zona relacionados al estado de las calles y las luminarias. Las autoridades no responden al pedido: “Así no se puede trabajar”.

Hace dos años que el distrito Vieja Usina (ex delegación Puerto) no da respuesta a los reclamos que se reciben en la Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon relacionados con cuestiones básicas como el estado de las calles y las luces.

Los defensores advirtieron otra vez sobre los incumplimientos de esta dependencia tal como lo habían hecho a mediados de 2016 y de 2017. Sin embargo las respuestas no llegan. O llega siempre la misma respuesta. Se trata de un texto en el que Vieja Usina dice que aún no hizo el arreglo pero está entro de sus prioridades.

El año pasado, los defensores mantuvieron reuniones con Héctor Fabián Ríos, director de la Vieja Usina, y en un informe que el funcionario elevó a la Defensoría en noviembre pasado detalló que no contaban con insumos viales para responder a la demanda vecinal. A su vez, en ese momento el 50% de la maquinaria estaba fuera de funcionamiento por distintas roturas.

El funcionario precisó que de contar con toda la infraestructura, les llevaría cuatro años atender a la totalidad de los barrios que componen la jurisdicción.

Los reclamos de esa zona de la ciudad son innumerables. Los defensores detallaron que la mayoría es por el estado de las luces y de las calles. “Como todos saben, estos barrios suelen tornarse intransitables en época de lluvias. Durante el invierno pasado hubo mucha gente que no pudo salir de la casa por el estado de las arterias”.

La defensoría, a su vez, ha informado de la situación al intendente municipal, al presidente del Concejo Deliberante y al secretario de Gobierno de quien dependen las delegaciones. Y les pidió respuestas.

Tras aclarar que en la zona habitan 140 mil personas, los defensores sostuvieron que “el abandono de los vecinos es una realidad. Queremos que las autoridades tomen conocimiento y hacerlo público para que se rectifique el rumbo. Así no se puede trabajar”.