[#SinClientesNoHayTrata] Margarita Meira: “Los prostíbulos son centros de violación, tortura y muerte”

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Mientras se investiga  el atentado contra Margarita Meira, donde un hombre en moto le disparó en la puerta del comedor comunitario en el que colabora, la referente de la lucha contra la trata reafirma su compromiso social. “Cuando a una mamá se le pierde una hija tiene que tener claro que el Estado es responsable. Los prostíbulos son centros de violación, tortura y muerte. No son putas. No están ahí porque les gusta, están ahí secuestradas, esto es lo que tiene que quedar claro”, explica Margarita.

 

 

Margarita relata lo que vivió ayer: Fue un día terrible. Yo había llegado de Italia de recibir un premio a la mujer del año, y estaba en el comedor que funciona allí cuando pasó este hombre en moto y me disparó. Por suerte disparó un solo tiro y el otro se le trabó el arma y no siguió disparando porque si no estaríamos velando a un montón de mamás”.

 

No es la primera vez que sufre amenazas y ataques. Desde que le secuestraron a su hija. Margarita se enfrentó a las mafias de la trata, una de las cuatro economías ilegales más poderosas del mundo. “Esto no es la primera vez que me pasa. Yo fui amenazada muchas veces desde que mataron  a mi hija, es un sicario del poder que hace estos trabajos, de entregar a las pibas a los prostíbulos. Mi hija estuvo en Shampoo, en Cocodrilo, en Rusia y en Escorpión, de lo que pude averiguar. Esto es lo que vivimos las madres de víctimas de trata. Exigimos el cierre de los prostíbulos como marca la ley desde el año 37, pero estamos inundados de prostíbulos. Hay 40 mil prostíbulos a lo largo y a lo ancho del país, CABA tiene 1200” contó en una entrevista con Radio Residencias esta mañana.

 

 

Meira relata: “Las usan a nuestras hijas, las violan veinte, treinta hombres por día, las queman, las drogan, las alcoholizan; y cuando su cuerpo ya no resiste las matan, y las entierran como NN, con la complicidad de la fiscalía y del poder. Ya levantamos dos cuerpos como NN. No hay un banco de huellas dactilares para los entierros NN. Estamos pidiendo que el Estado se haga cargo, le estamos pidiendo al Consejo Federal Contra La Trata que funciona desde abril del año pasado, y todavía no han movido ni una sola coma. Queremos que se ponga en marcha la maquinaria contra la trata. En el país está todo pero lo cajonean”.

 

 

Los papelitos que a diario vemos adosados a las ventanillas de los autos que se estacionan en zonas bolicheras están prohibidos. Los prostíbulos mismos están prohibidos, y operan en una clandestinidad tolerada como los arbolitos, cuando detrás hay mujeres que forzadas por necesidades económicas u otras violencias, soportan hasta treinta “pases” por día. “El prostíbulo está prohibido desde el año 37. El prostíbulo está haciendo cuatroscientos mil pesos por día, dicho por las pibas. En Italia me reconocen porque vino la prensa y se metieron en un prostíbulo e hicieron una cámara oculta, y mostraron lo que es un prostíbulo por dentro. Son unos corajudos por que hay que meterse en un prostíbulo con una cámara, donde hay custodios, donde hay armas por todos lados, pero lo hicieron” agrega la referente.

 

 

Madres de Víctimas de Trata es una organización pequeña pero trabaja en una gran Red: “Somos alrededor de 800 personas hoy que nos acompañan. Somos quince mamás, pero nos acompañan muchas personas y grupos en esta lucha” cuenta Meiras. Respecto al trabajo que hacen con las víctimas cuando logran rescatarlas, remarca las secuelas irreversibles, y la falta de asistencia del Estado: “Tenemos a tres chicas internadas en psiquiátricos. El psiquiatra nos explicó que las chicas que salen de los prostíbulos en un 80% quedan con esquizofrenia, enfermedades irreversibles, y el Estado no tiene psiquiátricos para las víctimas de trata, las ponen en el Tobar García, un centro infanto juvenil, con otros enfermos mentales, y en vez de recuperarse, empeoran”.

 

 

Un país proxeneta

“Acá estamos viviendo en un país proxeneta. Pedí en una reunión de cancilleres que hagan algo para cerrar las páginas de internet de los prostíbulos, y aún no hicieron nada. Mi hija estuvo en Shampoo y Cocodrilo, en Rusia y en Escorpión, y yo le pedí al jefe de la SIDE a Raúl Martins, y a Stiusso, y ellos me dijeron que me la iban a encontrar; y después Lorena Martins me dice que el papá es el dueño de Shampoo y Cocodrilo. El mismo que tenía que buscar a mi hija la tenía secuestrada. Esto lo denunció Lorena Martins, y yo lo vengo denunciando hace años” relata Margarita.

 

Argentina tiene herramientas, pero carece del impulso político necesario para encarar una lucha seria contra este flagelo, porque muchos funcionarios policiales, judiciales y políticos están implicados en estas redes mafiosas. “Cuando los diputaron votaron la ley [de trata] no nos escucharon. No nos dejaron participar del borrador de la ley. Fijate la aberrante ley que votaron que decía que las mayores de edad tenían que probar que no había consentimiento para estar en un prostíbulo, faltando a los tratados internacionales a los que la Argentina suscribe. Cuando amenazamos que íbamos a meter presos a los diputados que votaron esa aberración lo modificaron a como está ahora” relata Meyra.

 

 

El Estado no las busca, afirman desde la organización, y remarcan el pedido de creación de banco de huellas para las que aparecen muertas: “Tenemos una lucha muy grande. Reclamamos un banco de huellas dactilares para las enterradas como NN, queremos abogados querellantes, porque nosotros tenemos gracias a que mi marido estudió y se recibió por lo que nos pasó. Lo que necesitamos es que cada persona que sabe que hay un prostíbulo nos pase la dirección, y si el Estado no lo cierra nos vamos a parar enfrente y vamos a rescatar nosotras a las pibas, porque nuestras hijas, las que estamos buscando, están en los prostíbulos, están en internet. Fijensé en tacos altos y aullidos, todas esas chicas son secuestradas y están siendo buscadas por las mamás, porque las encontramos a Ornella Pedraza, estos días encontramos a Brianna en la lista de prostíbulos y los jueces no las encuentran, la policía no las encuentra, el Estado no las encuentra”.

 

Si querés reportar información sobre trata o realizar una denuncia por la desaparición de una mujer podés llamar al 145, que es una línea de rescate y acompañamiento.