El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº4 comenzó esta semana con la etapa de testigos en el juicio que sigue contra Gabriel David Marino, por el homicidio triplemente agravado por haber sido ejecutado mediante violencia de género, por odio a la identidad de género y con alevosía, y robo en perjuicio de Diana Sacayán. 

 

De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio  realizado por los fiscales Matías Di Lello y Mariela Labozzetta, el imputado Gabriel David Marino junto con otro hombre (que no se encuentra en esta etapa procesal) asesinaron a Sacayán en el interior del departamento de la avenida Rivadavia al 6700 entre el sábado 10 y el domingo 11 de octubre de 2015. El cuerpo fue hallado dos días después atado de pies y manos. La autopsia reveló que la víctima recibió 27 lesiones en su cuerpo, 13 de las cuales fueron producidas por un arma blanca.

 

En la audiencia prevista al efecto, Marino hizo uso de su derecho constitucional de abstenerse a declarar. En la jornada del pasado lunes, los jueces Adolfo Calvete, Ivana Bloch y Julio Báez, junto con los representantes del Ministerio Público Fiscal y las querellas -que representan al hermano de la víctima y al Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI)- escucharon el testimonio de diez de los trece testigos que estaban previstos.

 

El primero de los testigos fue el hermano de Sacayán, Sasha, quien –ante preguntas de la querella- brindó un contexto general sobre la militancia que hacía la víctima y los proyectos que presentó y que tenía para que mejoren las condiciones de vida de travestis y personas transgénero. Desde el inicio de la investigación, el joven y su familia, contaron con la contención y asesoramiento de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC), que coordina Malena Derdoy.

 

Luego, fue el turno de quién le alquilaba el departamento a la víctima, quien recordó que fue alertada por el encargado del edificio de que la puerta estaba entreabierta y que hacía varios días que no se veían a Diana. Ella fue quién ingresó y vio el cuarto completamente desordenado y el cuerpo de Sacayán bajo un colchón. Esa misma escena se reflejó en el testimonio del entonces jefe de judiciales de la Comisaría 38, quién también entró al lugar y fue el encargado de llamar a la Unidad Criminalística Móvil.