Desde Ufem -la unidad fiscal especializada en violencia de género que tiene como titular a Mariela Labozzetta- se desarrolló un protocolo para la investigación de los femicidios para que todas las fiscalías puedan investigar de manera eficiente y con perspectiva de género.

Esta herramienta impulsada desde el Ministerio Público Fiscal busca:
1. incorporar la perspectiva de género en las investigaciones.
2. incorporar el enfoque interseccional -cruzar con la perspectiva de género otras vulnerabilidades como el estado de pobreza, si la víctima es migrante, racializada, adulta mayor o niña; entre otras.
3. incorporar la hipótesis de femicidio y de violencia sexual desde el inicio de la investigación
4. desarrollar exhaustivamente los signos e indicios a lo largo de toda la investigación para detectar los rastros que van a probar los componentes de género de los crímenes violentos contra mujeres.

“Hoy estamos en un escenario que alcanzamos por la lucha del movimiento de mujeres, que están (que estamos) impulsando la transformación social de un sistema patriarcal que es el que sostiene y perpetúa las violencias que sufrimos.” dijo Labozzetta en el acto de presentación y destacó el protocolo como una acción colectiva: “Ese es el sello del movimiento feminista que se ha gestado y re inventado a sí mismo y seguirá encabezando su acción transformadora a través de la construcción colectiva”.

Desde #NiUnaMenos, analizaron la importancia de esta herramienta: “La palabra femicidio se incorporó como figura penal en 2012. Año a año denunciamos la cifra de femicidios para denunciar el extremo más cruel de la violencia patriarcal y machista. Sin embargo, por falta de perspectiva de género en el sistema judicial, por la invisibilización de las razones de género en la investigación y persecución de los crímenes violentos contra mujeres; por investigaciones incompletas, porque no se recolectan las pruebas, porque no se los califica, los femicidios quedan, en su amplia mayoría, impunes”.