El Movimiento de Mujeres y la Diversidad Marplatense protagonizó una curiosa manifestación frente al municipio, con pañuelos verdes y violetas, y muchas escobas, repudiaron las declaraciones machistas del intendente Carlos Fernando Arroyo, y reclamaron que el ejecutivo municipal cumpla con la ordenanza que declaró la emergencia en violencia de género, y aún con plazos vencidos y renovados, es prácticamente ignorada por el gobierno.

Comenzamos la semana lamentando un femicidio en la ciudad, y ni la muerte conmueve a la alianza de gobierno (Radicales + PRO + Agrupación Atlántica) para destinar presupuesto y gestar políticas públicas en pos de atender la gravedad de la problemática.

En el marco del discurso que propició en el intendente en el acto de apertura de sesiones ordinarias en el HCD, Arroyo dijo “Antes las señoras barrían a primera hora las veredas, ahora no se barre más, antes las veredas estaban impecables, ahora las veredas están en muy mal estado. Caímos en un abandono generalizado”, sumando a su historial de misoginia un nuevo episodio. Desde el movimiento, clarificaron que este discurso es violencia simbólica y se condice con la violencia institucional que ejerce el municipio recortando horas extras en la dirección de la mujer en medio de la emergencia.

“El mismo intendente que manifestó su molestia por las marchas y que tiene por costumbre denostar la lucha feminista nos “designa” uno de los roles predilectos del patriarcado: el hogar como único espacio de realización de las mujeres. Mujeres sirviendo, silenciosas , obedientes y relegadas a las tareas domésticas. En las antípodas de lo que hoy es toda una revolución demostrada en todo el mundo en el Paro Internacional de Mujeres y en las multitudinarias marchas del Ni Una Menos, el patriarca nos confina a barrer las veredas” expresaron las mujeres y trans que participaron de la actividad.