El nuevo interventor de la institución habló sobre los resultados de las auditorías que los llevaron a tomar la decisión, y de cómo van a continuar. “Si existe alguna anomalía que merezca ser una denuncia a nivel provincial, por supuesto que la vamos a hacer como corresponde”, adelantó.

Roberto Angrisani es el actual Director provincial de Gestión Educativa pero desde hoy tomó otro protagonismo en la esfera púbica de la ciudad, como nuevo interventor del Consejo Escolar.

“Es un desafió más que importante ser parte de esta intervención, es una responsabilidad muy grande para mi que me ha encomendado el director general de escuelas para poder mejorar lo que ya veníamos haciendo con la revisión administrativa, trabajando en anomalías detectadas en distintas auditorias que hemos realizado para mejorar el servicio”, describió el funcionario.

Sin detallar cuáles fueron estas anomalías, especifico que “no solamente han sido contundentes sino que han sido varias”: “Estoy hablando de cinco auditorias, la última en el mes de febrero. Si existe alguna anomalía que merezca ser una denuncia a nivel provincial, por supuesto que la vamos a hacer como corresponde pero, en primera instancia no quiero adelantarme a cosas que no han sucedido. Mi tarea es, primero, hacer la revisión necesaria y luego informar lo que yo pueda observar a través de esta avocación”.

De cualquier manera, agregó que “las anomalías están muy claras en los informes de las auditorías; se habla de irregularidades en el SAE, en infraestructura y en transporte. Son tres áreas en las cuales vamos a abocarnos en forma especial”.

Si bien intentó no hablar de cuestiones partidarias, Angrisani reconoció que hay “distintos intereses políticos” que interfieren.

De ahora en más, el interventor prometió revisar en profundidad toda la documentación, charlar con el personal y tener una mayor precisión de lo que sucede en el sistema educativo de General Pueyrredon: “La tarea se va a seguir desarrollando como siempre”.