El equipo local consiguió una significativa victoria frente a Estudiantes de Concordia 87 a 72 en Mar del Plata. Omar Cantón (18 puntos) y Emiliano Basabe (15 puntos y 14 rebotes), desde el banco, fueron la solución en un partido que había arrancado por demás parejo. El goleador del partido fue Jasiel Rivero con 23 tantos.

Como todo choque de necesidades, el partido tuvo un comienzo intenso y parejo. Ambos elenco buscaron sumar poder ofensivo en la pintura, y fue ahí donde Estudiantes, con el correr del reloj, empezó a construir diferencias. El cubano Jasiel Rivero (14) se hizo gigante en el poste bajo y concretó una distancia de 8 puntos para su equipo (21-13) que obligó a Javier Bianchelli a frenar el encuentro.

Quilmes puso en práctica una defensa zonal después del minuto. Si bien complicó el ataque rival, que ya no pudo abastecer la pintura, no mejoró su ofensiva y cerró el primer capítulo abajo 21 a 15.

La rotación fue fructífera para el elenco marplatense. Omar Cantón puso en jaque el planteo visitante, y con 12 puntos le devolvió el partido a Quilmes. Ante una defensa más efectiva, Rivero dejó de ser gravitante y los entrerrianos recurrieron a Anthony Smith (9) para buscar gol.

Pero el Cervecero se reencontró con el tiro perimetral y con dos triples de Bruno Sansimoni estiró la ventaja para cerrar, con mayor seguridad y un mejor rendimiento en ataque (26 puntos del banco), la primera mitad con una máxima diferencia de 11 puntos (46-35).

Cinco triples errados en cinco avances consecutivos hicieron tirar por la borda el buen trabajo en defensa y las cuatro pérdidas provocadas a Estudiantes. El partido cayó en baches producto de las malas decisiones y el goleo disminuyó considerablemente.

Sin dominar por completo, Quilmes aprovechó un poco más que su rival el escenario planteado. Estudiantes no encontró recursos y sólo encestó un triple ante la marca en zona del Tricolor. El local logró mantener la ventaja construida con un buen juego en el segundo cuarto, y cerró el tercer parcial 65 a 52.

Con el tablero a su favor y las falencias de Estudiantes en el juego, Quilmes pudo controlar el partido. Sin las presiones del principio, encontró tiros más cómodos y un juego ofensivo más fluido.

Los de Lucas Victoriano se mantuvieron a pura garra en juego, intentando recortar distancias por todos los medios pero sin lograr romper la defensa zonal. Y si bien no se rindieron, Quilmes inclinó el juego a su favor de manera absoluta sobre el cierre para quedarse con una importantísima victoria 87 a 72.