Viernes fin de tarde, la peatonal San Martín se transforma en un paseo popular. Las luces de los comercios son el telón de fondo de los artistas callejeros, que pintan con melodías la caminata de familias y grupos de amigos, a cambio de alguna colaboración que les ayude a subsistir. Quienes paseaban anoche, no se imaginaron terminar siendo héroes y heroínas, interviniendo para frenar la violencia policial, evitando la detención a un joven por tocar la guitarra.

Gabriel Bonomo es artista. Toca la guitarra y canta en el centro, casi todos los días, y así junta algo de dinero para mantener a su familia. La gente que pasa se queda a escucharlo. Quienes pueden y quieren, le dejan algo de plata, y con eso suma para generar un ingreso familiar.

 

El viernes por la noche Gabriel estaba en la peatonal, como tantas otras noches. Vino inspección general junto con varios agentes de policía local e intentaron echarlo. El insistió en poder trabajar. Los agentes empezaron a increparlo y ponerse violentos.

 

La gente que pasaba por allí comenzó a defenderlo y a registrar la escena grabando con sus celulares. Los agentes querían sustraerle su guitarra, forcejeaban.  Así se generaron las imágenes que se hicieron virales en redes sociales, poniendo en evidencia la política pública de la gestión municipal, que al mismo tiempo que desmantela el acceso a la cultura, persigue a los artistas independientes. Gabriel esa noche zafó. No corrió la misma suerte al día siguiente.

 

La mañana del sábado Gabriel intentó volver a trabajar. Los agentes volvieron. También hubo vecinos que intentaron defenderlo, pero esta vez no hubo caso, y los agentes lo tiraron al piso, lo esposaron cual delincuente, y lo arrastraron hasta la comisaría primera, sin comisión de delito alguno que explique el proceder de los oficiales. Gabriel ya está en libertad. Le queda la bronca por lo que pasó, y el temor de que se repita. Estas prácticas actúan como disciplinamiento social.

La doctrina chocobar llegó con todo. Las pericias confirmaron que el policía que fusiló por la espalda a Facu, el nene tucumano de doce años, estaba drogado y alcoholizado. El mensaje del presidente abrazando al policía asesino de Pablo Kukoc, directiva de la que se hizo eco su gabinete, y en la que no dudó de increpar a los jueces sobre cómo debían actuar, licuando en el acto la independencia de poderes.

En Mar del Plata, la persecución a la cultura tiene su propia historia con Cambiemos, sosteniendo durante tres años a Silvana Rojas, quien con el consenso de la alianza gobernante (Radicales, PRO, Agrupación Atlántica y Coalición Cívica) en el desmantelamiento de la orquesta infanto juvenil, almacenes culturales, talleres barriales y casi todos los programas que popularizaban el acceso a la cultura.