Familiares y amigos/as de Eliana Domínguez, la joven asesinada en abril de este año, se movilizaron por el centro de la ciudad con un claro pedido de justicia. Sólo falta una pericia para llegar al proceso judicial.

“Me siento contenida, tengo un gran apoyo, pero no hay un consuelo. Lo que pasó no tiene explicación, nadie está preparado para que le asesinen a la hija”, contó entre lágrimas Cristina, la madre de la joven. Abrazada, dio su testimonio a La Posta, mientras sus hijos y familiares no la soltaban.

Fue un momento de tristeza pero también de mucho amor. La marcha comenzó en la Catedral y finalizó en el Municipio, donde todos mostraron sus carteles con la foto de Eliana.

La joven de 23 años fue asesinada el pasado 2 de abril en el barrio Bosque Grande. El detenido y único imputado en la causa es su expareja, Nicolás Mansilla, quien fue encontrado en el lugar.

“En la Justicia está todo encaminado, hay que esperar el día del juicio. Sólo falta una pericia psicológica al imputado y el expediente está casi cerrado. Todo demuestra que fue premeditado. Él estuvo una hora y media en casa antes de matarla y estaba con un cuchillo. Hay testigos que lo quisieron sacar de encima pero él la seguía apuñalando, es terrible”, detalló Cristina.

La relación entre ambos era violenta pero casi nadie lo sabia: “Él muchas veces le pegaba pero ella nunca nos dijo nada. Estaba decidida a dejarlo pero él iba a matarla donde fuera”, exclamó la madre.

La probable fecha del juicio es a finales de 2019 y la familia asegura que va a ser condenado a cadena perpetua por femicidio. “Es lo que pedimos. Que el juicio sea ahora o dentro de un año es lo mismo, lo que sabemos es que no va a salir; tiene que pagar por lo que hizo”. Las lágrimas se vuelven a apoderar de los ojos de Cristina. “Él está vivo, puede comer y respirar, le llevan cosas, pero a mi hija sólo le puedo llevar una flor que no la va a ver nunca”. Y la respuesta vuelve a ser la misma. La respuesta que demuestra que el amor lo puede todo. Abrazos y contención.