Aldosivi sufrió y lo logró. Tras resultados insuficientes en partidos clave, se jugó todo en Sarandí y conquistó la victoria. Con tres goles frente a uno, derrotó a Almagro, y logró quedarse con el campeonato y con el ascenso. La lluvia se fundió con las lágrimas de emoción de los hinchas que desde la cancha o el café, vivieron momentos de ansiedad y tensión antes de explotar en festejos.

La lluvia fue un elemento más de tensión para quienes vivieron la jornada con el corazón en la mano. La primera conversión no se hizo esperar demasiado: a los trece minutos del primer tiempo, Arnaldo González fue el encargado de patear un penal por una infracción sobre Emanuel Iñiguez, y logró el gol para el Tiburón. El resultado se mantuvo hasta el entretiempo.

El minuto trece del segundo tiempo, paradójicamente, penal y conversión para Almagro, con el talento de Marcelo Scatolaro. El tiburón respondió con solidez y decisión. Emiliano Ellacópulos puso el dos a uno, y la hinchada estalló. La fiesta desbordante en el rostro de cada hincha no permitía retrocesos: los jugadores estaban empujados a la gloria.

Cristian Chávez coronó la victoria marcando el tercero, a los treinta y cuatro minutos, en un mano a mano con el arquero rival en el que marcó la superioridad que fue gol. Las cartas echadas, el ritmo del resto del partido fue consolidando el juego que pone a Aldosivi de nuevo en la máxima categoría del fútbol argentino. En un día que quedará para la historia de la ciudad, el tiburón se consagró campeón de la primera B nacional, y ganó allí su ascenso para disputar la Superliga.

*Foto: Facebook Aldosivi