Hoy por la mañana, y en el marco del 6to aniversario de la promulgación de la ley de Identidad de Género, A.M.I (Asociación Mundo Igualitario) realizó un reclamo hacia el Intendente Municipal en el cual pidió por el efectivo cumplimiento de la ordenanza de cupo laboral trans, una política clave para la inclusión social de este colectivo cuya expectativa de vida ronda los 35 años. Como parte del reclamo, juntaron firmas de adhesión, con una mesa montada en el frente del palacio municipal.

Seis años es poco tiempo si se piensa la magnitud de las implicancias de la ley de identidad de género. Una ley que vino a transformarlo todo, que estableció que es cada quien la única persona que define en términos de identidad, estableciendo el concepto de autopercepción, para desterrar el obstáculo de la autorización judicial o médica. Con la identidad reconocida por el estado, se abren los demás derechos: el acceso a la salud o la educación, sin que las instituciones puedan expulsar en base a prejuicios. La gran deuda con este colectivo, sometido en un 95% a sobrevivir desde la prostitución, es el acceso al mundo del trabajo.

Se puede hacer un experimento simple para ver el grado de exclusión del mundo laboral que padecen las personas trans: se pueden recorrer tres cuadras seguidas de cualquier calle comercial de la ciudad, sin lograr encontrar a una persona trans atendiendo. En la provincia existe la ley Diana Sacayán, pero a tres años de su sanción nunca fue reglamentada, y no se aplica. En Mar del Plata, AMI impulsó el cupo laboral trans en la universidad, y la UNMdP se convirtió en la primera universidad del país en incorporar esta política inclusiva. El ejemplo ya se replicó en otras. Además, la misma organización logró que el concejo deliberante de la ciudad apruebe y reglamente una ordenanza en el mismo sentido, estableciendo que el uno por ciento del personal municipal esté signado por el cupo, como política de discriminación positiva.

La Ordenanza Nº 23237 de cupo laboral travesti y trans, fue aprobada por unanimidad por el Honorable Concejo Deliberante el seis de Julio del 2017. Agustina Ponce, referente de AMI expresó: “Le solicitamos al Intendente que instrumente los mecanismos necesarios con el fin de dar cumplimiento efectivo a la ordenanza con la que el Municipio de General Pueyrredón adhiere a la Ley Provincial nº 14783, (ley Diana Sacayán) que establece un cupo laboral dentro del ámbito del sector público provincial en un pequeño porcentaje (1%) de la totalidad del personal, a personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan los requisitos e idoneidad para el cargo”.

Mientras juntaban firmas con una mesa instalada sobre calle Hipólito Yrigoyen, la referente señaló: “Sentimos una gran preocupación por el desinterés que muestra el Ejecutivo en cumplir con la normativa, y ello se afirma teniendo en cuenta el transcurso del tiempo desde la promulgación y hasta la fecha y la nula cristalización de la misma, y a todo ello se suman, los permanentes ingresos que han tenido lugar en el ámbito de la Municipalidad, cuenta de ello pueden dar las áreas de Ingreso de la municipalidad”.

“La ley 14783 y por ende la Ordenanza 23237, se encuentran entre las denominadas acciones positivas, y siguiendo a Ana Garrido, por “la desigualdad material a la que ataca, se trata de una clara ley de discriminación inversa ya que se intenta por el mecanismo del cupo, generar una igualdad de trato y oportunidades”a la que las travestis, transexuales y transgéneros por el solo hecho de ser, no transitan. La desigualdad material manifiesta que transitan las travestis, transexuales y transgénero implican procesos de estigmatización abiertos en la sociedad que nos acorralan a la prostitución como único medio para sobrevivir. Esperamos se interprete la necesidad que nos urge y tengamos en lo próximo noticias sobre ejecuciones concretas con el fin del cumplimiento” concluyó Ponce.