Mamás en lucha volvió a realizar una manifestación en el frente de Región Sanitaria VIII para denunciar el quite de prestaciones que pone en riesgo de vida a cientos de chicos con enfermedades severas en la ciudad. El quite de prestaciones afectó tanto al transporte que los lleva a los sanatorios y a la escuela, como a la provisión de medicamentos, pañales, y suplementos nutricionales para quienes dependen de un botón gástrico. El gobierno continua evidenciado una gestión cruel, de total desprotección hacia los más vulnerables.

La problemática no es nueva, y se va agravando con el paso del tiempo. Desde que la alianza Cambiemos (PRO + UCR + CC) asumió el gobierno, se desató un proceso de vaciamiento en el sistema de salud sin precedentes. INCLUIR Salud (Ex Profe), comenzó a recortar todo tipo de prestaciones, poniendo en riesgo la salud de personas con discapacidad, y/o enfermedades severas cuyos tratamientos son discontinuados. Cansadas de esta situación que ponía en riesgo la vida de sus hijos, un grupo de mamás conformaron “mamás en lucha”. Pasa también con IOMA, dependiente de la órbita provincial, y pasa con la dirección de discapacidad municipal, como pasa con el quite de guardias de los CAPS y el intento del gobierno nacional de avanzar con la CUDS, y la no reapertura del Ex EMHSA.

Victoria Torres, integrante de mamás en lucha, explicó porqué debieron manifestarse nuevamente en el frente de Región Sanitaria VIII: “Salimos otra vez a manifestarnos porque estamos hace más de dos meses con este problema que Incluir Salud no paga otra vez a las farmacias, nos hicieron un recorte en todo lo que es la medicación, en los pañales”.

Algunos de los problemas, como el no pago a las empresas que realizan los transportes, afectan muchos aspectos de la calidad de vida de los chicos al mismo tiempo. Cuando el transportista corta los viajes porque no cobra, cada niño pierde la continuidad del tratamiento de rehabitación o estimulación, se queda sin la visita al médico especialista, y también deja de ir a la escuela. “Estamos sin servicio de transporte para los chicos para ir a los hospitales, para ir a la escuela, o los centros de rehabilitación; estamos sin servicio hace veinte días, un poquito más, sin expectativas de que algo vaya a arreglarse” cuenta Victoria, con una mezcla de bronca y angustia en la voz.

Además, las farmacias, con atrasos en los pagos de hasta seis meses, dejaron de entregarles la medicación. Torres cuenta: “Llamamos siempre a las farmacias, llamamos siempre a SERVISA que es la empresa prestadora y nos dicen siempre que hasta nuevo aviso, no hay novedades de que esto se vaya a solucionar. Las autoridades de acá nos dicen que hacen lo que pueden, que más que levantar un teléfono y llamar a La Plata para ver si nuestros trámites avanzan, no pueden hacer; ¿y nosotras qué vamos a esperar?.

La salud de los chicos pende de un hilo. Elementos indispensables para los tratamientos, tienen demoras de cuatro años para ser entregados. “Estamos esperando cosas urgentes: Hilda, la mamá de Johana hace casi cuatro años que está esperando un botón gástrico. Los chicos se mueren. Desde el 2016 que estamos diciendo lo mismo. Hay un montón de mamás y papás que están pasando lo mismo. En el Materno Infantil nos dicen que no hay medicación, que no hay insumos, que no hay botones gástricos, que no hay pañales” cuenta la mamá.

“A nosotras se nos hace un descuento, mínimo, pero todos los meses, a cada pensionado, discapacitado o jubilado, se le saca. No sabemos a dónde está yendo a parar esa plata. No tenemos medicamentos, ni hay una solución. Esto está cada vez peor y los chicos están cada vez más necesitados. No tenemos trabajo tampoco nosotras porque estamos todo el día atendiendo las necesidades de los chicos, cuidándolos. No tenemos ya de donde sacar, es una necesidad extrema la que tenemos” explican las Mamás en lucha.