En el marco del congreso anual de UTHGRA, Luis Barrionuevo, interventor designado por Servini de Cubría para el Partido Justicialista, y gremialista aliado del gobierno se mostró muy cerca del intendente Carlos Fernando Arroyo, mientras que intentó despegarse de Macri y Vidal.

Arroyo llegó, eludió a la prensa y se subió al palco junto al polémico sindicalista, recordado por la quema de urnas de Catamarca hace pocos años. En ese marco, el intendente se reivindicó patriota y peronista, y describió a Barrionuevo como un “amigo”: “Soy peronista de la Constitución del 49” dijo.

Además, expresó: “Tenemos una tendencia a creer que lo de afuera es mejor”. Intentando que está definición de peronista no lo vincule al Kirchnerismo, el intendente buscó diferenciar las políticas de inclusión de Evita de las que gestó Cristina Fernández, denostando el trabajo de reconocimiento de derechos de la última década: “Evita regalaba máquinas de coser, que es como decir cañas de pescar. Los que vinieron después regalaron pescado, criaron vagos”.

Barrionuevo tuvo un extenso discurso, en el que se expresó sobre la ciudad: “Queremos a Mar del Plata, es una de las ciudades más bellas. No hay otra costa como la de Mar del Plata. Fundamentalmente la Mar del Plata que recibe de todo el país”.

Sobre el sector, aseguró: “La mayoría de los funcionarios alimentan el éxodo del turista para que viaje afuera. Es una pelea que damos para que motiven el turismo en nuestro país. Se hace al revés, se subsidia a las aerolíneas para que la gente viaje al exterior. Nosotros no renegamos de cuánto puede ganar un trabajador, me parece bárbaro”.

Respecto a las paritarias, jugó a sembrar discordia entre los gremios más combativos, y los que aún tienen referencia en la vieja estructura conocida como “los gordos de la CGT”: “Hay una desigualdad terrible entre quienes tributamos y lo que pasa con el sector privado. Pelearle a la inflación se nos hace muy difícil y estresante”, y profundizó en generar distancia entre trabajadores: “Vos ves que levantan teléfonos para que les aumenten a los que trabajan en el Estado. Les doy un ejemplo, el trabajador de maestranza gana cuarenta mil pesos, todos subsidiados. Y los boludos que trabajamos de verdad ganamos mucho menos”.

Respecto a la inflación, Barrionuevo indicó: “Esto hace que los políticos tengan esto: manteniendo la inflación para poder robar. Argentina y Venezuela tienen los mayores índices de inflación para sostener la cocina desmesurada”.

El líder gastronomico calificó a este gobierno de corrupto, intentando despegarse: “Llegan con el slogan de terminar con la corrupción y corromperse es lo primero que hacen cuando se sientan”.

Además, Barrionuevo reforzó su apoyo al intendente Carlos Fernando Arroyo: Fernando es un tipo que no me tomó de pelotudo, como me tomó el presidente. Yo creo que nosotros vamos a estar al lado de Fernando hasta que termine su mandato. Me consta que a los treinta días que asumió lo dejaron solo. Cualquier otro se hubiera ido a la mierda, el se la banco. Te quiero decir Fernando que los gastronómicos vamos a estar al lado tuyo para que seas exitoso”.

El discurso, muy cargado de insultos y pocas definiciones políticas, rechazó la posibilidad de volver a contraer deuda con el FMI, poco dijo sobre la conducción de la CGT, evitó mencionar la reforma laboral, y se centró en convocar a su base gremial a “copar” el PJ en la disputa, donde el poder judicial le ahorro una interna que difícilmente podría haber conquistado democráticamente. “Como dijo el papá Francisco, recen por mí” dijo Barrionuevo para cerrar su alocución, cerca del intendente Carlos Fernando Arroyo, e intentando despegarse de Macri y Vidal.