Textilana encarna el paradigma de la explotación salvaje. Despidos arbitrarios disfrazados de justificados con maniobras espurias, privación permanente de derechos laborales, e innovaciónsobre explotación. “Han contratado a un señor mejicano, que supuestamente es el especialista, y están imponiendo este método nuevo que está en experimentación” describe Demateis.

El costo para la salud de las trabajadoras es tangible: “Ya hay un desgaste físico en todas nosotras. Tenemos el 50% de las compañeras con desgarros, con problemas de codos, etc” cuenta la delegada, quien además informa que no cuentan ni con transporte, ni con un espacio comedor, ni guarderías, ni nada.

Textilana es la empresa textil más grande de Latinoamérica. Trabajan unas 400 mujeres, el 80% de la planta son mujeres, casi todas madres de familia. No hay jardín ni guardería, ni les pagan ningún plus para garantizar el cuidado de los chicos. “Nos descuentan el 20% del sueldo por presentismo si llegamos tarde. Si perdemos el colectivo, si el colectivo pasa tarde, pierden el presentismo” señalan las trabajadoras, mientras confirman una asamblea para el sábado, donde definirán medidas de lucha.