Ya son 7 los días de protesta de la cooperativa Nueva Esperanza en la sede de Desarrollo Social, y aunque la lluvia fue feroz, continúan con su reclamo sin ser escuchadas por el Municipio.

“Seguimos acá, cueste lo que cueste”, fueron las palabras de Paola Tournoud, referente de Nueva Esperanza. El aumento en la cantidad de alimentos que se destinan a más de mil familias es la causa por la que continúan acampando desde hace una semana.

“Anoche tuvimos una reunión con los vecinos; hoy se juntaron con Patricia Leniz manifestando su problemática, porque ellos quieren que se resuelva el problema y que no tengamos que estar acá. Pero la comida prometida no aparece”, denunció Paola.

Junto a sus compañeras, decidieron hacerle frente al frío pero cuidar a sus hijos: “Ayer y hoy mandamos a los nenes a la escuela con algunas madres para que estén contenidos; por ello, el grupo se achicó. Pero nosotras vamos a seguir y esperamos respuestas”.