Por Juan Marco Candeloro

El sábado 12 de mayo se remataron los muebles de una propiedad ubicada en calle Lamadrid 2472 de la ciudad de Mar del Plata. Ahí permanece (por poco tiempo) lo que algunos historiadores denominan Villa Tacul, un imponente Chalet de la década del 40 que próximamente será demolido para construir un edificio.

Más allá de la perdida que significa para el patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad, Villa Tacul también esconde su historia. Allí vivió Ante Pavelic, presidente de Croacia bajo el régimen Nazi, que llegó a la Argentina escapándose de sus crímenes y se dedicó brevemente a la construcción de algunos edificios. Paradójicamente el mismo ramo empresarial que hoy está a punto de demoler su último refugio.

Ante Pavelic era conocido como el Führer (padre) del Estado Católico Independiente de Croacia, en su rol de Führer del nuevo país en 1941, Pavelic se valió de su autoridad y poder para eliminar a los cincuenta mil judíos residentes en el territorio separado, matándolos o enviándolos a campos de concentración. El buen Führer Pavelic, católico romano practicante, también ordenó la aniquilación o deportación de toda persona no católica romana.

Se calcula que aproximadamente un millón de personas que no profesaban la religión católica romana fueron torturadas y ultimadas. Se relata que tan salvaje era la masacre que aun los nazis fueron horrorizados por la extrema crueldad y los excesos de los ustashis. Una vez derrocado el 3er Reich, los colaboradores al régimen comenzaron a huir de Europa.

En mayo de 1945 Palevic huyó vía Bleiburg a Austria, donde permanecería algunos meses antes de huir a Roma, donde la Iglesia católica lo ocultó a pesar de su condición de criminal de guerra (como se prueba en documentos desclasificados de la inteligencia de los Estados Unidos).

Seis meses más adelante, huyó a Argentina. Al llegar allí, hizo de consejero de seguridad de Juan Domingo Perón. Perón dio más de 34.000 visados a croatas que huyeron del gobierno comunista yugoslavo de Josip Broz Tito. Vivió por algunos meses en Mar del Plata y luego se radicó brevemente en el Chaco.

En abril de 1957, el gobierno del mariscal Tito intentó en dos oportunidades asesinarlo por medio de sus servicios de inteligencia. Pavelic fue forzado posteriormente a huir de Argentina para evitar la detención y la extradición, y encontró refugio en España, por entonces bajo la dictadura de Francisco Franco, la cual albergaba a otros muchos exiliados fascistas y nazis de diferentes países. Murió en Madrid a finales de 1959, su cuerpo está enterrado en el Cementerio Sacramental de San Isidro Madrid.

El próximo fin de semana serán subastados los materiales de demolición de este histórico chalet, luego comenzarán a trabajar las máquinas pesadas. La última residencia de Pavelic en nuestra ciudad será destruida. Muchos siguen pensando que amar a una ciudad es no tirar un residuo en la calle y poner más cestos de basura, pues no. Amar a una ciudad es no entregar sistemáticamente su patrimonio cultural en manos de una gestión, que al igual que las otras, no defienden y venden los valores arquitectónicos de Mar del Plata. Mientras tanto, una vez más, los negocios inmobiliarios le ganan a la historia de una ciudad que pierde su identidad ante el ¨progreso¨.

Autor/fuente: Juan Marco Candeloro – Video obtenido en Facebook (Remates Gáspari MDQ) – Fotos GoogleMaps – Fotos de Pavelic (Wikipedia)