Hoy, 28 de Mayo, se conmemora el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, y cumple 13 años la Campaña nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. En un año clave para el reconocimiento del derecho a la Interrupción Voluntaria del Embarazo, se realizaron pañuelazos en todo el país. En Mar del Plata, desde las 11hs y a pesar del temporal, se hizo una concentración en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA).

“Aborto legal, en el hospital” cantaron desde el movimiento de mujeres y la diversidad sexual de Mar del Plata, mientras informaban a quienes circulaban por el hospital sobre el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo que presentó la campaña. Allí confluyeron feministas integrantes de la campaña, con trabajadoras del hospital que apoyan el proyecto.

Alba Salinas, referente del movimiento de mujeres y la diversidad sexual de Mar del Plata y batán, expresó: “El proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que presentamos, en el primer artículo, habla claramente del derecho a la salud de las personas gestantes, entendiendo que el derecho a poder practicarse un aborto en el hospital es parte del derecho a la salud de las mujeres. La punibilidad del aborto atenta contra nuestro derecho a la salud, entendida en un sentido amplio, como lo establece la Organización Mundial de la Salud, como una integridad bio-psico-social”.

La marea verde no se detiene, y sigue pintando de color aborto legal las calles de la ciudad. El pañuelo de la Campaña Nacional por el aborto legal, seguro y gratuito está permanentemente presente, en las muñecas de algunas, colgados en las mochilas o carteras de otras, anudados al cuello, a una bicicleta o en los pañuelazos que visten lugares emblemáticos de cada ciudad. Hay una mirada cómplice entre cada portadora del pañuelo, de saberse hermanada en la lucha por el reconocimiento de un derecho postergado, que se cobró la vida de muchas otras.

Salinas también reflexionó sobre la marea verde: “Creo que hemos logrado una despenalización social del aborto. Hay un compromiso muy fuerte de muchos sectores: de actrices, de músicos, de mucha gente en general. Es muy gratificante ir caminando por la calle y ver que pasan chicas con sus pañuelos verdes anudados en las mochilas. Esta coyuntura ha movilizado muchísimo a las mujeres jóvenes, y esperamos que se traduzca en la sanción de la ley. Hay una legitimación social que es irreversible: ahora resta que los legisladores estén a la altura de las circunstancias”.

La lucha por la legalidad del aborto es una lucha contra anécdotas personalísimas de oscuridad impuesta en interrupciones domiciliarias, en tugurios o en clínicas conchetas, del miedo a la cárcel o al estigma, o peor; a la muerte. Todas conocemos a mujeres que abortaron. Nosotras, nuestras hermanas, amigas, tías, madres, hijas. Eso hace que troscas, liberales, peronchas, apolíticas, pendejas y viejas, madres e hijas, deportistas o re plaga, las wachas y las conchetas, las ateas y las creyentes estemos juntas contra la clandestinidad, defendiendo que cada mujer pueda decidir sobre su cuerpo, que la sociedad respete, y que el estado garantice el derecho a la salud.