Los vecinos del barrio las dalias denuncian un estado de abandono generalizado: la falta de recolección de poda, y de corte de pasto, pero sobretodo la falta de luminarias y las calles intransitables, que lo convierten en un barrio peligroso, donde no pasan los patrulleros, ni las ambulancias, donde se rompen los autos y se accidentan las personas, y donde se incrementaron considerablemente los robos. Las calles intransitables, hacen también a la inseguridad.

La Sociedad de Fomento, a pesar de haberse quedado sin convenio, viene presentando todo tipo de reclamos formales en las diferentes áreas: para que se corte el pasto en plazas, se retire la poda, pase el camión recolector de basura en tiempo y forma, se coloquen luminarias, y se reparen las calles que recorren el barrio. El pedido por la reparación de calles data de hace más de un año, e incluye un mapa con el detalle de las calles más complicadas. La respuesta del estado municipal, nula.

Condarco y Ghandi, Las Fresias y Los Manzanos, Los Duranos y San Francisco son algunas de las zonas por las cuales ya no se puede pasar. Esta última bocacalle es donde está ubicada la parada del 562, el colectivo que une al barrio con el Hospital Interzonal, y muchas de las escuelas a las que asisten los chicos del barrio.

El problema es similar al que tienen otros Barrios. Las máquinas que mantenían el engransado no pasan desde el cambio de gestión. Las tareas que sostenían con esfuerzo las sociedades de fomento, como el mantenimiento de los espacios públicos se cayeron cuando esta gestión les sacó los tractores y los convenios. Las pocas luminarias que había, no se repusieron cuando se fueron rompiendo. El barrio quedó sumido en la oscuridad, y los vecinos no pueden siquiera ver los baches que deben esquivar. Se rompen los autos, se mojan los pies. La gente se enferma, y esto pareciera no importarle al gobierno municipal que insiste en cobrar la TSU con aumento.

El estado de las calles no sólo impide el tránsito a pie, sino que dejan de llegar los remises, las ambulancias y ya no pasan las ambulancias. Esto derivó en un incremento notable de los robos en domicilio. “El municipio ni siquiera puso luces en la parada de colectivo donde violaron una chica el año pasado”, cuenta Jazmín Pereyra Rojas, integrante de la Sociedad de Fomento.