Desde el Sindicato de Empleados de Comercio manifestaron que el paro “es contundente” y aseguraron que no hay presiones para que los locales cierren: “Preferimos que el trabajador tome consciencia”.

Uno de los sectores más castigados por el ajuste es el comercial, ya que sus trabajadores/as viven del escaso consumo que llegan a tener los vecinos/as de la ciudad. El gremio que los nuclea, graficó como ‘contundente’ al paro que se da a lo largo y ancho del país.

“Todos los trabajadores han coincidido con la necesidad de generan una medida de fuerza para que el gobierno realice algunos cambios inmediatos en materia económica y que vayan devolviendo la previsibilidad del trabajo, porque después de 2 años y medio no han ocurrido mejoras”, manifestó Guillermo Bianchi, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio.

“El nuestro es uno de los sectores más afectados: el consumo ha caído notoriamente y no hay una política de incremento del mismo. De hecho, uno de los elementos para combatir la inflación ha sido deprimir el salario mediante la presión a las paritarias: esto ha conspirado contra el pequeño y mediano comercio, sumado a las grandes tarifas y al problema de los alquileres; en la ciudad ha habido mucha caída en las ventas”, agregó.

En ese sentido, destacó que hay mucha preocupación “porque el despido por goteo ha sido una de las consecuencias de este modelo”.

Con respecto a los temores por posibles ‘aprietes’ a quienes hoy decidan abrir sus puertas, Bianchi enfatizó: “Nuestra medida no es ir a cerrar un comercio sino que la gente adhiera, no se mide el paro por si hay un local más abierto o cerrado, sino por la toma de consciencia de los trabajadores de pararse muy fuerte contra un modelo que no les brinda respuestas. La única presión que existe es la de los jubilados y los trabajadores que no llegan a fin de mes”.