El policía cuyo ADN había sido encontrado en el cuerpo de la joven, fue absuelto en medio de disturbios y bronca por parte de la familia de Natalia, que fue secuestrada, violada y asesinada en 2001.

La justicia mostró su lado más patriarcal que nunca: el abucheo y la bronca se hicieron sentir ante la lectura de la sentencia emitida por el Tribunal Oral Criminal 4, cuando decidió absolver a Ricardo Panadero, expolicía acusado de haber participado del crimen de Natalia Melmann en 2001.

Los relatos desgarradores de los familiares sobre el secuestro, violación y asesinato de la joven de 15 años no bastó para que los jueces brindaran una resolución que hiciera justicia, a pesar incluso del ADN encontrado en el cuerpo.

“Desde el principio el juez Peralta fue tendencioso y actuó como un defensor más de Ricardo Panadero”, se lamentó Gustavo Melmann, el padre de Natalia, después de la lectura de la sentencia.

Afuera del Palacio de Tribunales, los/as manifestantes comenzaron a protestar y fueron reprimidos por la policía que allí se encontraba, ante los gritos desesperados de la madre de Natalia, que pedía que se respetara a la gente.

Un final infeliz para un caso que parece nunca tener fin.