Siguen las buenas noticias para el ‘Torito’ que, a paso firme, continúa en el armado del equipo para afrontar el partido ante Boca Juniors por Copa Argentina el 1° de agosto, y que una vez que pase ese encuentro, terminará de diagramar el plantel que disputará una nueva temporada del Torneo Federal A a partir del 9 de septiembre. Y dentro de los nombres que Mauricio Giganti pretendía que se queden, el de Gonzalo Lucero era uno de los más requeridos, el neuquino tuvo un gran primer año y es una carta importante para encarar lo que viene.

Cuando Lucero llegó a Alvarado, era una apuesta. Tenía sólo 23 años, había jugado siempre en Independiente de Neuquén y había que ver cómo se adaptaba a un club de la dimensión de Alvarado, lejos de su casa. Sin embargo, se acomodó desde el primer día como si no hubiera nada nuevo, con su juego desequilibrante y su desfachatez, se ganó un lugar de privilegio en la consideración, arrancó en el banco, pero siempre fue primera alternativa para el entrenador y se metió en el equipo titular.

Hoy, con 24 años (2 de abril de 1994), vuelve como una realidad y será una pieza clave en el armado del equipo, pudiendo ser utilizado tanto por la derecha como por izquierda, ofrece desequilibrio mano a mano, se asocia con los volantes de buen pie y acompaña a los delanteros. Además, aporta sacrificio para la recuperación y también es una opción en la pelota detenida.

En la temporada pasada, Lucero jugó 25 de los 29 partidos del equipo de Giganti, anotó cuatro goles y fue uno de los rendimientos más parejos. El miércoles ya se incorporó a las prácticas y se sumó a los arqueros Matías Quinteros y Matías Degrá, los defensores Martín Quiles, Emanuel Urquiza y Matías Degrá, y el mediocampista ofensivo Brian Visser, junto a un grupo de jugadores que serán observados por Giganti.